1500 años de cultura e historia perdidos para siempre tras incendio en China

Un voraz incendio destruyó la madrugada del 12 de noviembre la reconstruida torre Wenchang (文昌阁) del templo Yongqing en Zhangjiagang, Jiangsu, China, reduciendo la estructura de tres pisos casi por completo y dejando únicamente el armazón de cemento. El fuego se inició a las 11:24a.m. (hora local) y no dejó víctimas, mientras los bomberos investigan las causas. La edificación, de madera en su diseño tradicional, quedó envuelta en densas columnas de humo y las llamas arrasaron con gran parte del interior antes de ser controladas por los equipos de emergencia.

Las autoridades precisaron que la Wenchang, reconstruida en estilo antiguo a partir de 1993, sufrió daños irreparables: Solo permanecen las estructuras de hormigón que soportaban la fachada, dando completamente por perdido 1500 años de tesoros y patrimonio cultural del país. Yongqing está ubicada en la ciudad-condado de Zhangjiagang y los equipos municipales coordinaron la evacuación y atención inmediata; testigos y grabaciones muestran la intensidad del fuego, aunque por ahora no hay una versión oficial sobre si el origen fue accidental o intencional.

El templo Yongqing, cuya historia se remonta a la dinastía Liang en el año 536, tiene cerca de 1500 años de existencia y forma parte del legado religioso que incluye a Lingyin en Hangzhou y Jinshan en Zhenjiang. En la era moderna fue reconstruido tras la demolición de sus edificios originales en 1958, reabrió en 1999 y en 2007 fue declarado bien protegido por Zhangjiagang. La Wenchang guardaba además valor literario e histórico: El autor de la clásica novela Shuihu Zhuan o “Bandidos del Pantano”, Shi Nai’an, se habría refugiado allí en el siglo XIV y dejó vestigios como la “pila para lavar tinta” y la “piedra para afilar espadas”. El siniestro plantea ahora un desafío patrimonial: Autoridades culturales y religiosas deberán evaluar daños, planear la conservación de lo que resta y decidir si se emprende una nueva restauración del emblemático pabellón o se respeta su destino actual como señal de aceptación de la pérdida irreparable que ha supuesto el incendio.