Fallo judicial motivó las disculpas del presidente colombiano ante la ciudadanía
El cuestionamiento por un acto religioso en posesión del mandatario Abelardo de la Espriella llevó a una intervención oficial transmitida la noche del domingo 30 de agosto. Desde la capital, el jefe de Estado ofreció disculpas públicas por la ceremonia realizada el pasado 7 de agosto en la Arena USC de Cali. La intervención se produjo para cumplir con una decisión de la justicia constitucional y proteger el Estado laico y la libertad de culto en las instituciones públicas.
La decisión judicial tuvo su origen en una tutela presentada por el ciudadano Omar Alberto Franco Becerra, quien pidió al Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá intervenir ante actuaciones del Congreso. A partir de este proceso, las disculpas del presidente colombiano y del presidente del Senado, Honorio Henríquez, buscaron responder a las fallas encontradas en el orden del día aprobado por la Mesa Directiva. Sobre la elaboración de esta agenda, el propio mandatario explicó: “Aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré en el marco de mis funciones las libertades y los derechos de todos los colombianos sin ningún distinto, incluida la libertad de profesar cualquier religión o de no profesar ninguna”.
Los argumentos presentados por la autoridad judicial sustentaron los cuestionamientos al acto religioso en posesión oficial y señalaron posibles incumplimientos del carácter laico establecido en la Constitución de 1991. Entre los elementos mencionados estuvieron una tarima compartida por dos sacerdotes católicos, un pastor evangélico y un rabino, la presencia de una escultura de la Virgen de Fátima, cánticos como el Hallelujah y el uso de recursos públicos para actividades religiosas. En su decisión, el Juez Quinto recordó que los funcionarios “están obligados a mantener la estricta neutralidad del Estado en el ejercicio de sus funciones oficiales”. Frente a estas consideraciones, el mandatario señaló en su mensaje: “Para finalizar, y dando cumplimiento al fallo de tutela proferido el 26 de agosto de 2026 por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá, me permito señalar que la ceremonia de transmisión de mando correspondió a un punto del orden del día de la sesión conjunta del Honorable Congreso de la República, aprobado el 7 de agosto, el día que me posesioné”.
La decisión sobre esta controversia tiene efectos para distintas instituciones del Estado y establece la necesidad de emitir una directiva presidencial antes del 30 de septiembre. Mientras algunos legisladores, como la senadora Jennifer Pedraza, respaldaron el fallo para proteger la neutralidad religiosa de las instituciones, las disculpas del presidente colombiano también generaron debate entre la ciudadanía después de una intervención de 25 minutos. La discusión aumentó por el cierre de su mensaje, en el que el mandatario expresó: “Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello. Le quiero decir al pueblo colombiano que su presidente hoy más que nunca está firme por la patria y que viva Cristo Rey. Que Dios bendiga a Colombia”.

