Alerta en Colombia por brote de Fiebre Amarilla; regiones en código rojo

La Organización Panamericana de la Salud emitió una alerta epidemiológica por el aumento de fiebre amarilla en Sudamérica, lo que reinstala a la enfermedad viral como una amenaza regional. En su ciclo selvático, el virus se transmite por mosquitos Haemagogus y Sabethes, provocando fiebre alta, dolores intensos, pigmentación amarillenta de la piel y, en casos graves, hemorragias y mu3rt3. No existe un tratamiento específico, pero Colombia dispone desde hace más de 70 años de una vacuna segura, gratuita y de una sola dosis que funciona durante toda la vida, siendo el elemento central de las estrategias de control sanitarias.

En Colombia las autoridades reportan ausencia de brotes marcados desde el episodio en Tolima en marzo, pero alertan sobre el riesgo elevado por la circulación viral en países vecinos y el intenso flujo de viajeros por la temporada navideña. Según informes locales, podrían haber brotes activos en las zonas Sur y Este del país que estarían pasando inadvertidos. Los recortes presupuestarios y de inversión en salud han comenzado a dificultar la distribución y aplicación de la vacuna en poblaciones remotas y vulnerables, y, como señalan autoridades, “La mayor barrera ha sido convencer a las personas de vacunarse” frente a temores por superstición y los mitos que surgieron con la pandemia del COVID.

La OPS confirma casos este año en Brasil, Perú y Bolivia, con seguimiento en Argentina y Chile y sospechas de brotes no notificados en Venezuela, situación que refuerza la urgencia de vigilancia epidemiológica y acciones de prevención coordinadas entre países. Corresponde a las autoridades sanitarias mantener la detección temprana, priorizar la logística de vacunación y comunicar con claridad los riesgos y las medidas disponibles, a fin de reducir la probabilidad de brotes mayores y proteger a las comunidades más expuestas de lo que podría ser la siguiente gran pandemia.