Armero Tolima, el símbolo de la prosperidad de los 80 en Colombia, se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en un pueblo fantasma y en una herida que marcó para siempre a Colombia.
El 13 de noviembre de 1985 el Volcán Nevado del Ruiz erupcionó generando un deshielo y una posterior avalancha que sepultó un pueblo entero.
En Armero murieron muriendo más de 20 000 de sus 29 000 habitantes, siendo esta la peor tragedia natural en la historia de Colombia.
Esta fue la segunda erupción volcánica más mortífera del siglo XX, superada solo por la erupción del monte Pelée en 1902, y el cuarto evento volcánico más mortífero desde el año 1500. Fue una catástrofe previsible, exacerbada por el desconocimiento de la violenta historia del volcán, pues geólogos y otros expertos habían advertido a las autoridades y a los medios de comunicación sobre el peligro durante las semanas previas a la tragedia.

