Solo y sin apoyo quiere convocar el poder ciudadano constituyente
Gustavo Petro ha realizado una convocatoria oficial para movilizaciones masivas el próximo viernes 1 de mayo con el firme propósito de consolidar la Asamblea Nacional Constituyente. Esta iniciativa busca que la población se congregue en las plazas públicas de todo el país para iniciar formalmente la recolección de los apoyos necesarios que serán presentados ante el legislativo. Según explicó el propio Petro a través de sus canales oficiales: “Este 1 de Mayo nos vemos en la calles. Los invito a movilizarse en todas las plazas públicas de los municipios de Colombia para proclamar el poder ciudadano constituyente y recoger las firmas para entregar al Congreso el 20 de Julio”.
A pesar del entusiasmo de la Casa de Nariño por activar el poder ciudadano constituyente, la propuesta enfrenta una notable resistencia interna, incluso por parte de su propio candidato, Iván Cepeda. El aspirante presidencial se ha desmarcado de la iniciativa, sellando compromisos con agrupaciones políticas como el Partido Alianza Verde y En Marcha para evitar la convocatoria de una constituyente en un eventual gobierno suyo. No obstante, el propio Petro sostiene que su intención no es reemplazar la carta magna vigente, sino “una Asamblea Nacional Constituyente que no cambiará la Constitución de 1991, sino que le agregará y aclarará los textos que han sido bloqueados por sectores”, permitiendo así el avance de su agenda personal y política.
Desde el punto de vista legal, la activación de la Asamblea Nacional Constituyente requiere la validación de aproximadamente 3 millones de firmas antes de su radicación en el Congreso de la República el próximo 20 de julio. El objetivo técnico de esta reforma es destrabar una serie de proyectos que el propio Petro define como fundamentales, entre los que destacan “la reforma a la salud, la pensional, el salario vital y móvil y reducción de la jornada de trabajo, reforma a la justicia, reforma a los servicios públicos, reforma del régimen político”, entre otros.
El conflicto también escala al terreno económico, donde el mandatario utiliza el pretexto del poder ciudadano constituyente para cuestionar la autonomía del Banco de la República tras las recientes alzas en los tipos de interés pese a sus objeciones y amenazas. Esta tensión institucional provocó que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retirara de las sesiones de la junta directiva en señal de protesta. Gustavo Petro justificó la necesidad de intervenir en el diseño institucional para “garantizar la independencia del Banco de la República”, acusando al ente emisor de tomar una posición sesgada aún cuando sus imposiciones a la entidad solo benefician sus propias mociones sin un fundamento técnico que las respalde.

