Controversia política tras el crimen del joven periodista en Briceño
El hallazgo del cuerpo del periodista Mateo Pérez en la zona rural del norte de Antioquia ha desatado un enfrentamiento directo entre el Gobierno Nacional y la Administración Departamental. El asesinato de Mateo Pérez, quien se desempeñaba como director del medio El Confidente y cursaba estudios de Ciencia Política, fue confirmado tras localizar sus restos en la vereda El Hoyo, y según Gustavo Petro, el comunicador “fué asesinado por Jhon Edison Chalá Torrejano del frente Darío Gutiérrez”, una estructura criminal que el mandatario describe como un fragmento del frente 36 que hoy opera de forma independiente y sin estatus político.
Por su parte, el Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, cuestionó severamente la interpretación del Ejecutivo sobre los responsables detrás del crimen del joven periodista. Rendón sostiene que el autor material no es un agente aislado, sino un sicario vinculado a cabecillas con los que el Gobierno mantiene diálogos de paz. En su declaración, el mandatario regional afirmó que “usted persiste en lavarle la cara a Calarcá porque ha sido intocable en su gobierno”, exigiendo que se reconozca la conexión jerárquica de alias Chalá con estructuras criminales de mayor alcance que operan en la región.
Chala es Calarcá: es el asesino del joven periodista Mateo Pérez Rueda.
— Andrés Julián (@AndresJRendonC) May 9, 2026
Usted persiste en salir en defensa de los criminales: alias Chala es el sicario de Calarcá.
Así ha sido siempre. Ese bandido pasó por Caquetá, Huila y Catatumbo, y llegó a Antioquia hace un par de meses.… https://t.co/gASn8X4zel
Los reportes técnicos indican que la banda responsable del asesinato de Mateo Pérez centra su economía ilícita en la explotación de recursos naturales en Briceño. Petro fue enfático al señalar que “con esta banda de Edison Chalá no existe negociación alguna con el gobierno”, debido a su dedicación exclusiva al control de la minería ilegal del oro. No obstante, la Gobernación insiste en que el victimario posee un historial delictivo que abarca los departamentos de Caquetá, Huila y Catatumbo, lo que evidenciaría una expansión territorial planificada por grupos armados de mayor envergadura.
Esta tragedia pone bajo la lupa la efectividad de la estrategia de seguridad nacional y la viabilidad de los ceses al fuego vigentes. Ante el impacto social causado por el crimen del joven periodista, Rendón instó a la reactivación de acciones judiciales contundentes contra los líderes insurgentes, sentenciando que “la paz total fracasó para los colombianos y es el triunfo de los criminales”. El caso de Mateo Pérez, joven de 23 años que fundó su propio medio de comunicación desde su etapa escolar, se convierte así en el centro de un debate sobre el estado de derecho en los territorios más afectados por el conflicto.

