Fue denunciado que el pasado 17 de octubre una joven habría sufrido una intoxicación mientras se desplazaba en una motocicleta solicitada mediante una aplicación en la zona T de Bogotá. Según relató la afectada, el episodio se desencadenó tras colocarse un casco que, para ella, emanaba un olor fuerte a alcohol o a un compuesto químico, y que le provocó mareo y malestar de forma inmediata. Durante los primeros minutos del trayecto, la pasajera experimentó debilidad generalizada y hormigueo en las manos, síntomas que fueron asociados por la denunciante a la inhalación del olor persistente desprendido desde el interior del casco.
Al advertir que los síntomas eran intensos, solicitó al conductor que detuviera la marcha para ajustar el casco. Apenas se produjo la detención, la pasajera se lanzó desde la motocicleta y buscó auxilio inmediato, dirigiéndose hacia una pareja que se encontraba en las inmediaciones. En la denuncia formulada ante las autoridades incluyó una descripción del olor como especialmente penetrante y que inicialmente pensó que el casco estaba mojado, antes de percibir el malestar físico que la obligó a abandonar el vehículo para ponerse a salvo.
La protagonista de esta terrible experiencia ofreció detalles en entrevistas a medios locales sobre la secuencia de hechos y los síntomas sentidos. Desde aquí hacemos un llamado a todos nuestros lectores para que estén atentos a estos detalles sobre esta nueva modalidad de delito, y que no duden en pedir ayuda o acudir a las autoridades ante la sospecha de presencia de alguna de estas señales.


