Exigen el fin de la impunidad y castigo a agresores infantiles en Tolima
La propuesta de pena de cadena perpetua para violadores ha tomado fuerza tras la trágica muerte de la pequeña Mía Cataleya Ramírez López, una bebé de seis meses que falleció en el departamento de Tolima tras ser víctima de agresiones físicas y sexuales. La agresión ocurrió en el municipio de El Espinal, donde la lactante ingresó al Hospital San Rafael conducida por su madre, quien se encontraba bajo los efectos de sustancias de carácter psicoactivo. Ante este suceso abominable, el alcalde de la localidad, Wilson Gutiérrez Montaña, condenó categóricamente la barbarie y sentenció de forma contundente que “Definitivamente fue un monstruo el que perpetró esto”, conmocionando a todo el país y levantando exigencias inmediatas de justicia.
Los acontecimientos se desencadenaron cuando el personal médico constató la gravedad de las lesiones físicas y los signos evidentes de agresión sexual en la menor. Las reacciones políticas no se hicieron esperar, y el candidato presidencial Abelardo de la Espriella centró su análisis en la urgencia de establecer un severo castigo a agresores infantiles dentro del marco de la legalidad nacional. La Defensoría del Pueblo se sumó al clamor generalizado exigiendo que las investigaciones penales se realicen con la mayor diligencia por parte de las autoridades competentes, advirtiendo en su pronunciamiento oficial que este crimen contra la infancia “es una forma de tortura de la que ningún ser humano debería ser víctima y menos ninguna niña, niño o adolescente”.
El expediente clínico del centro hospitalario reveló detalles alarmantes sobre el ingreso de la menor, indicando traumas severos en las extremidades superiores e inferiores, además de múltiples fracturas óseas en sus piernas. En el plano de las propuestas judiciales, De la Espriella argumentó que la aplicación de la cadena perpetua para violadores es una alternativa jurídicamente viable en el territorio colombiano, denunciando la ineficacia del sistema de justicia actual al afirmar con preocupación que “En Colombia hay un 90% de impunidad en los casos de abusos contra niños”, orientando sus esfuerzos a reformar el marco penal del país para construir un verdadero Estado de Justicia que haga pagar hechos tan monstruosos con todo el peso de la ley.
El fallecimiento de la menor ha generado un profundo quiebre emocional e institucional en la región, y tanto como padre como jurista, el candidato presidencial fue contundente al declarar “En mi gobierno, en la era del Tigre, vamos a promover la cadena perpetua para abusadores y violadores de niños. El que se atreve a tocar un niño deja de ser persona, se convierte en un monstruo y tiene que ser tratado como tal”, dando voz a los cientos de ciudadanos que claman justicia por hechos tan deplorables. En el cierre de su mensaje, El Tigre se solidarizo con las familias afectadas, pronunciando junto a su esposa que “Toda nuestra solidaridad y nuestras oraciones para la familia de ese angelito que está en el cielo”.

