El debate electoral se intensifica por el uso de la prenda oficial del combinado nacional
La camiseta de la Selección Colombia se mantendrá como parte de la campaña electoral de Abelardo de la Espriella, desafiando de forma directa la reciente orden judicial en este tramo definitivo de la contienda. Este jueves 4 de junio, el candidato presidencial desestimó una medida cautelar que buscaba frenar el uso de esta prenda deportiva por su parte. Ante esta restricción, el líder de Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, reaccionó de manera tajante manifestando en sus canales digitales que “la camiseta de Colombia no pertenece a ningún partido, dirigente ni campaña”.
El litigio se originó tras la admisión de una acción de tutela que exige separar los distintivos patrios de las plataformas de difusión proselitista. No obstante, el candidato ratificó que continuará empleando la prenda oficial del combinado nacional como una muestra de identidad, convocando además a la ciudadanía a unirse a esta iniciativa durante los días previos a la votación de la segunda vuelta. En su mensaje, El Tigre lució la camiseta modificada con el logotipo de su movimiento y advirtió que “si pretenden prohibir la camiseta de Colombia y además vandalizar el bus de nuestra selección, eso debería ser una alerta, una alarma, una bandera roja”.
La controversia legal escaló cuando el Juzgado 120 Penal Municipal con Función de Conocimiento falló a favor de un recurso interpuesto por el ciudadano William Bocanegra. El dictamen judicial determinó que, para el periodo presidencial de 2026 a 2030, resulta fundamental proteger la neutralidad institucional e impedir que la camiseta de la Selección Colombia adquiera un sesgo partidista. El accionante de la tutela, William Bocanegra, argumentó en el expediente técnico que la indumentaria deportiva constituye un elemento de identidad nacional con regulaciones específicas, calificando el comportamiento de la campaña como “un acto claramente oportunista” cuyos efectos legales requieren una revisión de fondo.
Este choque de posturas añade una profunda tensión al panorama electoral de cara a la segunda vuelta presidencial, abriendo un debate sobre las libertades ciudadanas frente a la regulación de las insignias nacionales. Mientras el despacho judicial insiste en que estas prendas deben restringirse exclusivamente a las jornadas deportivas, el aspirante elevó su reclamo apuntando directamente contra sus opositores políticos e indicando que la prenda oficial del combinado nacional simboliza valores superiores. En su declaración de cierre, el candidato presidencial desestimó las restricciones e insistió en que “nadie puede prohibirle a un colombiano vestir los colores de su Selección ni expresar, de manera libre y pacífica, el amor que siente por su país”, anticipando que la discusión marcará el ritmo de los próximos días.

