La comunidad impulsa una campaña para conseguir nueva infraestructura educativa en Magdalena
La urgente construcción de un colegio rural en Aracataca se ha convertido en el reclamo principal de la vereda Agua Bendita, donde decenas de niños reciben clases en condiciones precarias dentro de una choza de barro y tierra. En esta zona apartada, la docente Luz llama al modesto lugar de aprendizaje «el saloncito», un espacio diminuto que no tiene electricidad, agua potable ni instalaciones sanitarias para la rutina escolar diaria. Todos los días, la profesora y los niños recorren largos caminos atravesando el río para llegar a clases, sin perder la motivación de salir adelante a través de la educación.
Esta difícil realidad muestra el abandono histórico de la región, donde incluso las gestiones institucionales han fallado en brindar soluciones efectivas de infraestructura. Pese a que en el pasado los gobernantes locales habrían buscado el respaldo económico de la familia del Nobel Gabriel García Márquez para edificar un plantel que llevara su nombre, los hijos del ilustre escritor se habrían negado a destinar fondos para la edificación del recinto escolar que tanto hace falta en la tierra natal que inspiró el mítico pueblo de Macondo en la emblemática obra Cien años de soledad. Ante esta negativa y la falta de acción del gobierno, garantizar una mejor infraestructura educativa en Magdalena ha quedado en manos de iniciativas independientes y del esfuerzo de los propios habitantes.
La gravedad de la situación fue mostrada por el creador de contenido @quepasamariete, quien documentó la falta de apoyo oficial señalando que «del Pae ni rastro» para garantizar la alimentación de los estudiantes en la zona rural. A pesar de que los padres de familia son campesinos sin acceso previo a la educación formal, la disciplina de los niños se mantiene firme. El creador de contenido destacó el coraje de la comunidad afirmando que «son 36 niños, 36 futuros que se niegan a rendirse», señalando que la meta es recolectar 110 millones de pesos colombianos para consolidar el anhelado colegio rural en Aracataca y ofrecer instalaciones dignas para que los niños reciban educación.
Los recursos recaudados a través de la plataforma Bancolombia permitirán transformar la vida de niños cuyos sueños van desde la medicina hasta la aviación comercial, según contó el creador de contenido, mientras recordaba que «Toto sigue soñando con curar a la gente, Ashlyn Sariel con crear empleo, Jesús con cuidar a la sociedad, Nayelis con cantar al público y Norbey con montarse en un avión». La movilización ciudadana busca que las diferencias entre regiones dejen de condicionar el acceso a la educación en el Caribe colombiano, recordando el lema del proyecto: «porque el lugar donde uno nace no debería decidir hasta dónde se puede llegar, sino las ganas de estudiar y el amor por los que dedican su vida a enseñar». De este modo, la meta de construir una sólida infraestructura educativa en Magdalena busca sembrar un verdadero logro de superación en el departamento.

