El fraude del Pacto Histórico convocó al pueblo para elegir su candidato presidencial y los miembros al Senado y las Cámaras Municipales, pero la convocatoria mostró una participación marcadamente baja, según los datos oficiales difundidos al cierre del proceso. Varios departamentos registraron asistencia extremadamente reducida, con algunos territorios apenas superando el 2% del electorado potencial, y la cifra global plantea dudas sobre la capacidad de movilización de la coalición en este ciclo electoral.
En Antioquia, donde se instalaron 2.208 mesas, el escrutinio definitivo arrojó una participación del 2,67% del total proyectado. De un universo mínimo estimado de 5.383.584 votantes, solamente 143.979 personas participaron. El número de sufragios en blanco o nulos fue significativo además: En la elección para la Cámara representaron el 13,81% del total contabilizado. En Bogotá, baluarte histórico de la izquierda, la asistencia alcanzó el 6,13% del potencial de votantes y, dentro de esos votos, el 16,9% fueron no marcados o nulos. En total, nueve departamentos no alcanzaron el 5% de participación: Norte de Santander, Antioquía, Boyacá, Cundinamarca, Caquetá, Risaralda, Caldas, San Andrés y Casanare; los departamentos restantes superaron por poco el 10%.
La baja concurrencia y la elevada proporción de votos inválidos remiten a problemas de movilización y a posibles desafíos de legitimidad interna de la fuerza política de cara a la campaña nacional. Estos resultados dejan en claro a la dirección del Pacto Histórico el deseo de cambio de la población, quien dijo “NO” a la izquierda mediante su ausencia en las urnas.

