Miles de perros en Estados Unidos participan en los primeros ensayos clínicos diseñados para retrasar el envejecimiento en mascotas. Dos proyectos lideran esta revolución: el estudio STAY, impulsado por la empresa Loyal, y el ensayo TRIAD, parte del Dog Aging Project. Ambos buscan prolongar la esperanza de vida de los canes mediante compuestos que replican los efectos de la restricción calórica o actúan sobre el metabolismo celular.
El ensayo STAY administra una pastilla llamada LOY-002 a perros mayores de diez años y menos de seis kilos, mientras que TRIAD evalúa la rapamicina en razas grandes. Esta última, descubierta en la Isla de Pascua, ha demostrado en ratones un aumento de longevidad de hasta el 30%. Aunque los resultados definitivos se esperan para 2026, la FDA ya ha reconocido indicios preliminares de eficacia en el tratamiento de Loyal.
Más allá de mejorar la calidad de vida de los animales, estos estudios abren la puerta a futuras terapias antienvejecimiento en humanos. La iniciativa, que combina inversión privada y ciencia académica, marca un hito en la medicina veterinaria y en la investigación sobre longevidad. Los perros, una vez más, se convierten en nuestros compañeros pioneros en el camino hacia una vida más larga y saludable.








