Nuevo apagón nacional en Cuba: la desconexión total del sistema eléctrico
Este lunes, Cuba registró, un colapso en su red eléctrica tras confirmarse una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), marcando el tercer evento de esta magnitud en lo que va de 2026. La empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) confirmó el fallo mediante sus canales oficiales sin ofrecer un tiempo estimado para la reanudación del servicio en la isla. Sobre la gravedad del suceso, la entidad notificó escuetamente: “Ocurre una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional. Se investigan las causas. Se continuará informando al respecto”. Esta crisis afecta a los 9,6 millones de habitantes del país, quienes enfrentan cortes de energía que, en regiones del interior, han llegado a prolongarse hasta por tres días consecutivos.
La precaria crisis energética profunda que atraviesa la nación caribeña no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una infraestructura obsoleta y la falta de suministros externos. La UNE reportó que, previo a la caída total, el sistema operaba con apenas 935 MW frente a una demanda proyectada de 3.100 MW, dejando a un 71% del territorio sin electricidad de forma simultánea. Esta situación se agrava por el estado de las centrales termoeléctricas, de las cuales once permanecían fuera de servicio por averías o mantenimiento. La desesperación ciudadana ante este escenario fue resumida por Meybol Font, trabajadora independiente, al declarar: “Al final, teníamos tres o cuatro horas de luz al día, así que el mayor impacto ahora es que no sabes cuándo volverás a tener ese poquito de luz. Es agónico vivir así”.
Es así, que Cuba registró este lunes una evidencia técnica de la insostenibilidad de su modelo, dado que la producción nacional de petróleo de 40.000 barriles diarios es insuficiente para cubrir la demanda diaria de 100.000 barriles. A pesar de los esfuerzos gubernamentales por activar protocolos de recuperación mediante microsistemas, el restablecimiento completo del SEN suele tardar días. El ministro de Energía, Vicente de la O Levy, señaló que las autoridades trabajan en priorizar servicios críticos como hospitales. En medio de este colapso, las tensiones políticas han escalado, con el presidente Miguel Díaz-Canel acusando a Washington de intentar provocar una explosión social, mientras el ministro de Comercio Exterior, Oscar Pérez-Oliva Fraga, calificó la situación como un “castigo colectivo” y sentenció: “Lo que está pasando hoy contra nuestro pueblo es un genocidio”.
La crisis energética profunda que paraliza a la economía estatal, la cual se encamina a una contracción del 6,5% este año, subraya el fracaso de una gestión que no ha logrado realizar inversiones significativas en su matriz energética durante décadas. Mientras el Gobierno intenta implementar reformas económicas, el Departamento de Estado de EE.UU. ha desestimado dichas medidas calificándolas como “modestas, largamente postergadas y, en última instancia, señales de humo superficiales”. Ante el octavo apagón nacional en casi 24 meses, la población permanece en una incertidumbre constante, agravada por la falta de crudo externo y la inoperatividad de la central Antonio Guiteras, que ha sufrido más de 15 paralizaciones este año.

