Registran conmovedor duelo de cetáceos en Australia
Un impactante video donde un delfín carga una cría muerta de dos semanas fue difundido el pasado 20 de julio al sur de Perth, Australia. La escena, captada por la organización de conservación de ballenas Geographe Marine Research, muestra a una hembra llamada Fraggle flotando con su recién nacido fallecido por neumonía, ante la mirada atenta de su manada. El grupo conservacionista, ya familiarizado con los continuos sufrimientos de esta madre tras perder tres crías previas en el invierno del hemisferio sur, expresó: “Todavía teníamos la esperanza de que tuviera la oportunidad de ser mamá otra vez”. Sobre esta conducta, la neurocientífica y fundadora del Whale Sanctuary Project, Lori Marino, afirmó que “está absolutamente claro que se trata de una madre en duelo por su cría”.
El registro destaca no solo por el dolor maternal, sino por la presencia activa del grupo, visibilizando el duelo de estos cetáceos en su hábitat natural. Marino explicó que “están cerca de ella”, subrayando además que “no es solo ella con su cría muerta. Hay un reconocimiento por parte de toda la manada de que algo está pasando aquí”. Esta manifestación refleja los profundos lazos emocionales que unen a estos mamíferos, tanto en momentos de nacimiento como de muerte, respaldando las investigaciones sobre el sentido de comunidad en animales no humanos.
El esfuerzo físico de un delfín que carga a su cría muerta demuestra una tenacidad extraordinaria debido a sus limitaciones anatómicas y biológicas. La filósofa Susana Monsó, autora del libro «La zarigüeya de Schrödinger: Cómo viven y entienden la muerte los animales», destacó que “lo más destacable en estos casos es que las madres no tienen manos y viven en un medio acuático donde deben salir a la superficie regularmente, tanto para respirar como para cazar”, añadiendo que “esto hace que aferrarse al cadáver sea algo muy difícil y demuestra una fuerte motivación por parte de la madre”. Este tipo de resistencia extrema ya se ha documentado, como ocurrió en 2018 con la orca Tahlequah, quien sostuvo a su cría fallecida a lo largo de 1.600 kilómetros durante más de dos semanas, cerca de la Columbia Británica, un lapso considerado una anomalía por la comunidad científica.
Estas desgarradoras expresiones reafirman que el duelo de los cetáceos no representa un hecho aislado en el reino animal, ya que primates no humanos como chimpancés, gorilas y babuinos también trasladan los restos de sus pequeños por periodos prolongados. La investigadora Abigail McClain, candidata a doctora en el Centro para el Estudio Avanzado de la Paleobiología Humana de la Universidad George Washington, detalló que “una y otra vez vemos a madres cargar a sus crías durante días o semanas, a veces incluso cuando hay evidencia de que la madre sabe que la cría ha muerto, lo cual abre la puerta a conversaciones realmente interesantes sobre el duelo en especies no humanas”. La observación continua de estos comportamientos permite profundizar en el entendimiento de la empatía animal frente a la pérdida.

