Preparación, inteligencia y ejecución en las operaciones especiales contra Maduro que culminaron en la extracción.
La participación de los Delta Force en la captura de Maduro, que se concretó la madrugada del 3 de enero de 2026 cuando operadores de la 1st Special Forces Operational Detachment‑Delta irrumpieron en el refugio del presidente venezolano en Caracas y lo trasladaron fuera del país junto a su esposa Cilia Flores. La unidad, conocida también como el Combat Applications Group y bajo el control operativo del Comando Operacional Especial Conjunto (Joint Special Operations Command) del Ejército de Estados Unidos, concentra su trabajo en contraterrorismo, rescate de rehenes, acción directa y reconocimiento especial.

La operación, bautizada Operation Absolute Resolve, combinó meses de planificación, ensayos y apoyo de inteligencia humana, elementos característicos de las operaciones especiales estadounidenses en grandes despliegues tácticos. Equipos élite construyeron una réplica exacta del domicilio y el refugio de Maduro para practicar entradas y contingencias, mientras la CIA aportó información sobre la rutina del mandatario y un activo cercano que “monitorizaba sus movimientos”, acorde a informaciones reveladas por inteligencia estadounidense. El despliegue incluyó la coordinación con el FBI y la autorización final del presidente cuatro días antes, con la recomendación de esperar condiciones meteorológicas favorables que se dieron el día sábado.
En el terreno, la flexibilidad táctica y la autonomía de los Delta Force quedaron patentes: Los agentes, que completan una selección bastante rigurosa y el llamado Operator Training Course para ser considerados “operadores”, llevaron herramientas para forzar accesos; incluidos sopletes industriales para cortar puertas de acero. Según el relato oficial, las fuerzas “entraron a la fuerza, y forzaron lugares que realmente no podían ser forzados, puertas de acero que se pusieron allí precisamente por esta razón”, y la acción fue tan rápida que “los neutralizaron en cuestión de segundos”. El General Dan Caine, Presidente del Estado Mayor Conjunto en los Estados Unidos añadió que hubo “múltiples compromisos de defensa propia”, en el sentido de oficiales de las fuerzas de defensa venezolana que impusieron resistencia previo a la captura del dirigente del régimen.

El desenlace y la captura ilustran la sinergia entre inteligencia, ensayo y capacidad de asalto de unidades como los Delta Force. La naturaleza reservada del equipo y el estricto control del Departamento de Defensa sobre su información hacen que episodios de operaciones especiales de esta envergadura solo se confirmen públicamente en casos excepcionales; la operación plantea ahora interrogantes sobre el uso de fuerzas especiales en misiones internacionales, pero sin duda el haber visto el despliegue de los Delta Force en la captura de Maduro marca un precedente para la administración Trump, y abre un capítulo nuevo en la historia de ambos paises.








