FIFA evalúa acciones legales contra la imitadora por infracción de derechos comerciales
Una demanda de la FIFA podría presentarse de manera multimillonaria contra la artista tributo venezolana Rebeca Maiellano, tras detectarse el presunto uso indebido de propiedad intelectual asociada a la Copa del Mundo 2026. La artista, popularmente conocida cómo ShakiBecca, se situó en el epicentro de la controversia internacional tras realizar una puesta en escena inspirada en «Dai Dai«, uno de los temas oficiales del torneo interpretada originalmente por la verdadera Shakira y Burna Boy en el Estadio Azteca. Al evaluar la severidad de la situación de la intérprete, distintas fuentes con experiencia en la materia confirmaron el inicio del análisis jurídico al detallar que “la FIFA estudia posibles acciones legales” debido a la incorporación de elementos visuales exclusivos sin las debidas licencias.
La investigación del organismo deportivo internacional se concentra en determinar si la creadora de contenido infringió las normativas comerciales al emplear logotipos y símbolos protegidos en sus espectáculos con fines lucrativos. Aunque goza de una amplia trayectoria imitando la voz y los movimientos de la estrella barranquillera, la severa política de marcas registradas del evento futbolístico impide cualquier explotación externa. Respecto a los primeros indicios del caso, los informes de la corresponsalía aclararon las causas del conflicto al indicar que “la FIFA analiza si la artista incurrió en una infracción a los derechos de propiedad intelectual al utilizar imágenes y elementos visuales vinculados a la Copa del Mundo”, lo que representa una potencial infracción de derechos comerciales.
Esta estricta supervisión legal sobre el material de promoción e identidad de la competencia se ha robustecido en Norteamérica a fin de bloquear toda ganancia económica no autorizada por terceros. Los reguladores de propiedad intelectual y las autoridades locales recordaron que el nombre, los emblemas y la música oficial requieren de permisos explícitos de explotación comercial que solo la federación puede otorgar. Al explicar la postura de la imitadora frente al revuelo, los medios que lograron acceder a ella expusieron los argumentos defensivos de la venezolana al subrayar que “ShakiBecca ha insistido en que su trabajo busca rendir homenaje a la artista y no aprovecharse de su imagen”, intentando desvincularse de una intención de dolo económico durante la aplicación de la demanda de la FIFA.
El conflicto legal cobra relevancia debido a que la propia Shakira ha respaldado y validado públicamente la labor de Maiellano en diversas oportunidades, tomándose fotos juntos y manifestando agrado por su imitación profesional. No obstante, al tratarse de un repertorio administrado corporativamente por las entidades del evento deportivo, la simpatía personal no exime a la creadora de las regulaciones contractuales, siendo que los derechos del tema del Mundial no pertenecen a Shakira en si. Al resumir las repercusiones del caso en las plataformas digitales, el panorama de la artista de tributo se envuelve en el debate entre autoridades jurídicas y fanáticos, exponiendo expertos en la materia que “lo que comenzó como un homenaje a Shakira podría terminar en una batalla legal”, instaurando un precedente sobre la infracción de derechos comerciales en la era digital.

