Denuncian red de odontología ilegal en Bogotá; autoridades exigen controles y operativos

Un operativo en la ciudad de Bogotá denunció una red de atención odontológica irregular que opera a plena luz del día en la plaza de San Victorino, en el centro de la ciudad, donde al menos diez carretas ofrecen tratamientos dentales sin la formación ni las habilitaciones necesarias. Según el reporte, en esos puestos se realizan limpiezas, blanqueamientos, instalación y ajuste de brackets y hasta extracciones, con insumos y prácticas que pondrían en riesgo la salud pública.

Durante un recorrido, el operativo documentó el uso de materiales no certificados y prácticas antihigiénicas: Jeringas de procedencia dudosa, almohadillas dentales manchadas de sangre y tapabocas reutilizados, todo empleado fuera de cualquier protocolo de higiene. “Jeringas de dudosa procedencia, almohadillas dentales manchadas de sangre, tapabocas reutilizados y en general elementos quirúrgicos sin ninguna certificación de calidad, son utilizados en la calle sin ningún tipo de asepsia”, alertaron las autoridades.

Además de los riesgos sanitarios, el informe del señala que en el sector se practican perforaciones para colocación de piercings igualmente sin control ni permisos, y que las confrontaciones entre estos falsos odontólogos y vendedores informales han escalado hasta el empleo de armas blancas. “Esto es un riesgo inminente para la salud oral de los ciudadanos que acuden a estas personas que se hacen pasar por expertos en salud oral. Esto no termina bien y los daños como infecciones o afectaciones a la salud la terminan pagando los ciudadanos con sus recursos en la red de salud pública de Bogotá”, remarcan las declaraciones.

Las autoridades han intervenido parcialmente: En julio de 2025, dentro de la estrategia “Bogotá Camina Segura”, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, la Policía de Bogotá y la Alcaldía Local de Santa Fe desmantelaron tres carretas en la Carrera Séptima y San Victorino, incautando cauchos para brackets, jeringas y otros insumos sin licencia. Pese a estos operativos, advierten que el fenómeno persiste y que la alta incidencia de riñas, unas 315.000 reportadas a la línea 123 en lo corrido del año, tensiona la capacidad operativa de la Policía y afecta la seguridad y el acceso a servicios sanitarios en una de las zonas más transitadas de la capital.