Consenso entre la Casa Blanca y gigantes tecnológicos sobre la supervisión de la inteligencia artificial
El presidente Donald Trump encabezó una reunión sobre el desarrollo de la Super Intelligence en la Casa Blanca este martes 29 de septiembre de 2026 en Washington, D.C., donde reunió a varios de los principales ejecutivos del sector tecnológico para hablar sobre el futuro y el control de esta tecnología. Durante la jornada, la administración estadounidense mantuvo el uso del término “Super Intelligence” en sus comunicaciones oficiales. En el encuentro participaron figuras como Sundar Pichai, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Satya Nadella, Jeff Bezos, Jensen Huang, Dario Amodei, Greg Brockman y Lisa Su, además del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
El principal resultado de la reunión fue la presentación de un acuerdo de autorregulación empresarial pensado para reforzar la supervisión de la inteligencia artificial mediante evaluaciones completas de seguridad. El presidente Donald Trump describió la propuesta como una “constitución” para la industria tecnológica y explicó que el acuerdo tendrá un carácter “moralmente vinculante”, pero no se convertirá en una ley federal restrictiva. Con este pacto, las empresas se comprometen a realizar revisiones internas y trabajar con auditores independientes para evitar accesos o intervenciones informáticas no autorizadas.
Para garantizar que los sistemas actúen de acuerdo con los objetivos establecidos, Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, explicó que el acuerdo incluirá auditorías externas y supervisión directa de los consejos de administración.Trump respaldó esta propuesta privada y afirmó después de la reunión: “Estamos viendo una enorme autorregulación”. Como parte del desarrollo de la Super Intelligence, el Gobierno también planea crear un comité de seguridad con diez integrantes, nombrar un coordinador especializado y promover la construcción de infraestructura clave, como los centros de datos.
La cumbre hace parte de la iniciativa de la Casa Blanca para cambiar poco a poco el uso del término “Artificial Intelligence”, una decisión que Trump justificó durante su discurso ante la ONU al considerar que la palabra artificial transmite la idea de algo falso o simulado. Sin embargo, el avance de esta tecnología también plantea nuevos riesgos. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, advirtió que existen peligros reales y que todavía se analiza cuál sería la mejor forma de controlarlos. Con esta estrategia, Estados Unidos busca mantener su liderazgo tecnológico mientras la supervisión de la inteligencia artificial procura proteger la seguridad nacional sin frenar la actividad económica.

