El pánico se apoderó de Dabeiba, Antioquia, la mañana del 8 de diciembre, cuando un acto de la naturaleza se transformó en una emergencia vial de gran escala. El desprendimiento de una gigantesca roca se produjo sobre la vía principal, donde una masa de piedra del tamaño de un automóvil rodó por la ladera, impactando y destrozando completamente una motocicleta, pero salvando vidas humanas por escasos segundos. Este dramático suceso, captado en video por cámaras de seguridad, provocó el cierre total de la carretera al Urabá y puso en evidencia el grave riesgo geológico que afronta la zona montañosa, especialmente tras días de intensas lluvias.
Las impactantes grabaciones, obtenidas en el barrio Buenos Aires sobre la antigua carretera, muestran la decisiva acción que evitó un desastre con saldo fatal. Las imágenes revelan el instante en que los ocupantes de una motocicleta se detienen justo a tiempo frente a una residencia. De repente, un fuerte estruendo anuncia el inminente derrumbe de un enorme peñasco. Los presentes solo tuvieron tiempo de gritar: “¡Ojo, ojo, ojo!”, mientras el dueño de la motocicleta, que acababa de estacionarla, intentó mover el vehículo cuando los demás huían, pero aún cuando tuvo tiempo suficiente no consiguió su objetivo y huyó justo al tiempo que la enorme piedra caía sobre el vehículo . Aunque su motocicleta quedó hecha añicos bajo la inmensa roca, no hubo pérdidas ni heridos que lamentar en el suceso.
Tras el evento del desprendimiento de una gigantesca roca de esta envergadura, las consecuencias operativas fueron inmediatas y generaron gran preocupación. La vía principal quedó completamente bloqueada en ambos sentidos, interrumpiendo el flujo de vehículos y dejando a la comunidad en un estado de alarma. La motocicleta destruida constituyó la única pérdida material, pero el peligro fue mucho mayor, ya que testigos reportaron que la gigantesca piedra se detuvo a solo unos metros del frente de las viviendas colindantes. Equipos de emergencia han desplegado ya procedimientos para la remoción segura del peñasco y para evaluar rigurosamente las condiciones del terreno, dadas las amenazas de nuevos deslizamientos en la montaña.
La comunidad, aliviada por la ausencia de víctimas, no tardó en calificar el incidente como un auténtico “milagro navideño”, dada la magnitud del desprendimiento y el como no hubo víctimas que lamentar. Varios habitantes han comenzado a referirse a la roca como “el meteorito que cayó en Dabeiba”, en clara alusión a lo inesperado del suceso y, obviamente, la magnitud de la piedra. El temor fue generalizado entre quienes presenciaron la emergencia, especialmente entre los residentes más próximos a la vía y los motociclistas que vivieron de cerca la experiencia. Pese al gran susto, los ocupantes de la moto destruida lograron escapar ilesos, aunque la moto no pueda decir lo mismo. Eventos como este derrumbe de un enorme peñasco son una amenaza persistente en la región, especialmente en época de lluvias, y resalta la necesidad imperante de que las autoridades viales y geológicas refuercen la vigilancia para tomar medidas de prevención definitivas en la antigua carretera al Urabá.








