A dos semanas del referéndum y la consulta popular del 16 de noviembre, las encuestas muestran al pueblo de Ecuador dividido entre un respaldo al presidente Daniel Noboa y una marcada incertidumbre ante la propuesta de una Asamblea Constituyente. Cuatro sondeos nacionales revelan un apoyo fragmentado, tensiones territoriales y un electorado que aún puede variar su voto. El referéndum plantea cuatro preguntas: reducción de legisladores, eliminación del financiamiento estatal a partidos políticos, autorización para bases militares extranjeras y la convocatoria a una nueva constitución.
Los estudios difieren en metodología y resultados. CEDATOS (3.400 entrevistas presenciales) ubica la aprobación presidencial en 51,6% y la desaprobación en 42,8%, con 49,2% a favor de la Asamblea Constituyente, además el 53% considera que una nueva constitución podría corregir problemas de gobernabilidad, justicia y democracia. Click Research (2.280 entrevistas presenciales) apunta a mayor percepción de mejora económica, 53,5% mejor que hace un año y 62% que espera mejora en el futuro, pero sitúa la inseguridad como prioridad y registra 56% de apoyo a eliminar el subsidio al diésel. CIEES (820 entrevistas presenciales), documenta pesimismo mayoritario pero 64% dispuesto a votar a favor de la consulta. En contraste, la casa de consultas izquierdista Maluk Research (Consulta en línea, 5.892 participantes) muestra rechazo a la constituyente (59,5%), siendo que solo la reducción del número de asambleístas reúne mayoría a favor (54,7%).
El cuadro general indica que Noboa conserva un apoyo entre 50% y 55%, pero con una base susceptible a fragmentarse. Las divergencias entre encuestas presenciales y mediciones en línea, así como las afinidades históricas de las firmas, explican parte de la dispersión. A dos semanas de las urnas, la administración enfrenta el desafío de convertir la evaluación general en respaldos concretos en un electorado que prioriza la seguridad y la estabilidad económica.








