El hombre más rico de la historia: Elon Musk se convierte en trillonario

Los accionistas de Tesla avalaron este jueves el mayor paquete de compensación corporativa de la historia, un voto que convierte a Elon Musk en el principal beneficiario inmediato y futuro de una fortuna aún mayor, atada a metas ambiciosas de inteligencia artificial, taxis robotizados y producción masiva de vehículos. La propuesta obtuvo más del 75% de respaldo y autoriza que Musk reciba hasta 1 trillón de dólares (o lo que es lo mismo, un millón de millones de dólares) en acciones durante la próxima década, aunque el pago neto quedaría en 878.000 millones de dólares que se sumarían a su patrimonio actual.

Musk ganó legitimidad y poder: Recuperó la posibilidad de votar su cerca del 15% de participación tras la mudanza de Tesla a Texas y logró luz verde para inversiones en su startup de IA, xAI, pese a numerosas abstenciones. El plan liga cada tramo de metas operativas (fabricar y vender 20 millones de autos, desplegar 1 millón de taxis robotizados, vender 1 millón de robots y generar hasta $400.000 millones de utilidad neta) a saltos en valoración que van de 2.000 millones a 8.500 millones de dólares. Cada hito cumplido le consigna 1% adicional de acciones, y el paquete completo representa un 12% del capital. Incluso sin alcanzar todas las metas, la estructura garantiza que Musk reciba decenas de miles de millones de dólares si se alcanzan objetivos parciales.

La votación redefine el mapa económico de Musk: Ahora obtiene apoyo para crear un “ejército robótico”, una “gigante fábrica de chips de IA” y productos como el Cybercab (el taxi robotizado), elementos que apuntan a multiplicar ingresos y justificar elevaciones de valoración que inflarán su patrimonio. Si Tesla cumple las metas y la acción escala según los planeado, su riqueza podría crecer cientos de miles de millones en los próximos años. Aún si fracasa, la recompensa seguirá siendo sustancial. Musk dijo en el acto: “Esto no es un nuevo capítulo, es un libro entero”, y ese libro podría convertir su control accionarial y sus apuestas tecnológicas en la mayor riqueza corporativa en la historia de la humanidad.