El Oriente antioqueño está ante una oportunidad histórica. Por primera vez, una mujer del territorio tiene una posibilidad real de llegar al Congreso de la República y saldar una deuda que durante décadas ha estado pendiente: la representación femenina de la subregión más influyente de Antioquia.
Mariela Henao podría convertirse en la primera congresista del Oriente antioqueño, en un momento clave para una región donde más de 351.963 mujeres representan el 50,6 % de la población, según proyecciones recientes del DANE. A pesar de esa mayoría, las mujeres del Oriente no han tenido una voz propia en el Congreso.
“Es hora de que las mujeres tengamos esa voz que nos represente en el Congreso. No es solo una aspiración, es una necesidad democrática”, ha expresado Mariela Henao.
Su candidatura no se plantea solo como una aspiración personal, sino como una causa colectiva. La propuesta legislativa que impulsa está enfocada en acciones concretas para fortalecer el emprendimiento femenino, el empleo digno, la formación y la autonomía económica de las mujeres, con especial atención en zonas rurales y barrios populares. Además, prioriza la defensa de los derechos de las mujeres y medidas firmes contra las violencias basadas en género.
Mariela Henao representa a miles de mujeres que han sostenido familias, comunidades y procesos sociales sin ser escuchadas en los espacios donde se toman las decisiones. Su discurso conecta con las realidades del territorio y con una agenda política clara, nacida desde la experiencia y la cercanía con la gente.
Criada y formada entre mujeres, Mariela conoce de primera mano lo que significa luchar, resistir y salir adelante. Esa historia personal se refleja en una propuesta política que tiene como una de sus principales banderas la defensa de las mujeres.
“Las mujeres no pedimos favores, exigimos representación”, ha reiterado Mariela en distintos escenarios.
El mensaje es claro: si el Oriente antioqueño llega al Congreso, será con una mujer. Y si las mujeres llegan al Congreso, llegan para transformar. Porque cuando una mujer avanza, avanza todo un territorio.







