La estrategia y la solemnidad del Alcalde de El Santuario para priorizar a su gente
Plaza Mayor en Medellín se convirtió en el escenario donde tuvo lugar el empalme territorial de Antioquia frente al nuevo gobierno nacional del Tigre. Mientras más de un centenar de Alcaldes de todo el departamento discutieron cuales eran sus necesidades y expusieron las prioridades para sus municipios en la cumbre con el presidente electo, una maniobra de alta precisión política destacó durante la jornada de más de cinco horas. En un auditorio donde se reunieron los 125 alcaldes de Antioquia tomando turnos para ser escuchados por el presidente electo Abelardo de la Espriella, la disciplina y la oportunidad marcaron una diferencia que hizo destacar al municipio de El Santuario.
Martín Duque Gallo, alcalde de El Santuario, destacó por su oportuna y temprana llegada, además de ser de los últimos en retirarse del recinto. Esta permanencia sostenida no obedeció al azar, sino a una postura de solemnidad institucional que le permitió romper el filtro burocrático para posicionar de forma directa las prioridades de su comunidad. Duque Gallo expuso la necesidad de priorizar al Oriente Antioqueño en la agenda nacional y dejó las bases de una alianza sólida entre El Santuario y la capital del país. El punto de inflexión dentro del diálogo se consolidó mediante un gesto cultural que caracteriza al mandatario santuariano, pues Duque llevó consigo a la mesa de trabajo una muestra representativa de la gastronomía de su tierra: los tradicionales buñuelos santuarianos. Estos captaron la atención continua del Tigre durante el extenso encuentro, transformando una reunión protocolaria en un espacio de cercanía entre el presidente electo y este municipio del Oriente.
Al término del encuentro, el alcalde articuló respaldos clave con el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y la futura ministra del Deporte, Juliana Gutiérrez. Este empalme territorial consolidó no solo la cercanía del Tigre con los territorios, sino la relevancia de Martín Duque como un estrategia que prioriza las necesidades de su población por encima de las dinámicas políticas.

