La barranquillera rechaza el uso de su imagen en la propaganda electoral de Iván Cepeda
El uso de imagen de Shakira en la propaganda electoral de la segunda vuelta presidencial en Colombia fue rechazado públicamente por la artista, quien desmintió cualquier vínculo con el aspirante del Pacto Histórico, Iván Cepeda. La controversia se desató tras la difusión de piezas gráficas alteradas por parte del grupo de seguidores Wolfpack con el Pacto Histórico, las cuales sugerían un respaldo de la cantante hacia el Senador en la actual contienda electoral. Ante la gravedad de la situación, la intérprete aclaró de forma tajante: “las imágenes que circulan de mí apoyando a candidatos presidenciales son falsas”.
La oficina de prensa de la artista de Barranquilla actuó con rapidez para frenar el impacto del montaje, especificando que la cantante carece de afiliación política y no ha intervenido a favor del candidato del oficialismo. En la propaganda, que posteriormente fue retirada de las redes sociales, se observaba una edición digital que juntaba a la estrella con el candidato presidencial y su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué. Con el fin de desmarcarse por completo del movimiento político, la propia Shakira manifestó a través de una misiva: “No respaldo a ningún candidato, ni he autorizado el uso de mi imagen en ninguna campaña”. Este nuevo golpe a la legitimidad de la propaganda electoral de Iván Cepeda ha quedado fuertemente contrastado por un vídeo compartido por su contrincante, Abelardo de la Espriella, quien se muestra compartiendo una conversación con el artista Manuel Turizo, expresando el mismo su apoyo por la candidatura del Tigre.
Los datos técnicos del incidente revelan que el detonante fue un mensaje posteriormente borrado que declaraba textualmente que “la manada de Lobos nos unimos por Colombia, porque Shakira nos enseñó que la educación es fundamental para combatir la desigualdad en nuestro país”, involucrando directamente a la cantante con el candidato y su partido. Esta acción vulneró los derechos de propiedad intelectual y de imagen de la cantante, lo que obligó a una rectificación inmediata para asegurar el control de daños a la imagen, momento para el cual el mensaje de la Loba ya era viral. Los asesores de la cantante reiteraron que no existe autorización legal ni consentimiento para asociar su trayectoria con ninguna plataforma política partidista, por lo que el uso de imagen de Shakira bajo estas circunstancias carece de toda validez legal y representativa, rozando peligrosamente delitos contra la imagen y la marca de la barranquillera.
El escenario actual tras el altercado deja en claro la postura neutral de la cantante frente al futuro inmediato del país, proyectando su interés exclusivamente hacia el bienestar civil y el desarrollo institucional. En la sección final de su declaración, la artista reafirmó su posición de cara a los comicios al establecer: “Mi compromiso es con Colombia, con su democracia y con el derecho de cada colombiano a elegir libremente”. Mientras los comités de la propaganda electoral de Iván Cepeda reajustan sus estrategias digitales debido al impacto de la aclaratoria, la opinión pública debate sobre los límites éticos del contenido generado por fanáticos en las dinámicas políticas del país.

