Estados Unidos prepara operaciones inminentes contra Maduro: Origen, riesgos y la designación que puede cambiarlo todo

Estados Unidos prepara una nueva fase de operaciones relacionadas con Venezuela en los próximos días. Fuentes estadounidenses consultadas por Reuters señalan que la administración Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, y están listos para ejecutar una serie de acciones que podrían comenzar de forma inminente, aunque no hay confirmación pública sobre el alcance exacto ni la fecha precisa de los movimientos.

Según cuatro funcionarios, las primeras maniobras podrían ser operaciones encubiertas. Dos de ellos indicaron que actividades clandestinas, incluidas acciones autorizadas por la CIA, serían la punta de lanza de la iniciativa; un vocero anónimo afirmó que “el presidente Trump está dispuesto a emplear todos los elementos del poder estadounidense para frenar el flujo de drogas hacia nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia”. Al mismo tiempo, se evalúan opciones más amplias que, según reportes, podrían incluir intentos para deponer a Maduro directamente, una alternativa que el gobierno venezolano rechaza de plano, mientras esté mismo no acepte una renuncia incondicional a su cargo.

El incremento militar y las señales políticas elevan la tensión regional. En las últimas semanas se han desplazado fuerzas estadounidenses al Caribe y la FAA emitió advertencias sobre riesgos aéreos que provocaron la cancelación de vuelos internacionales sobre Venezuela, advertencias que estarían vinculadas con este cambio operativo. La Casa Blanca prepara además la designación del llamado “Cartel de los Soles” como organización terrorista extranjera la cual el gobierno estadounidense vincula a Nicolás Maduro y su gabinete como miembros, medida que, según el Secretario de Guerra Pete Hegseth, “abre un abanico de nuevas opciones” para la acción estadounidense y que el presidente ha vinculado a la posibilidad de golpear activos e infraestructura vinculados al régimen. Dicha designación entra en vigencia el día de mañana 24 de noviembre de 2025, y sería la fecha tope para una entrega pacífica del poder en Venezuela.

El escenario combina presión militar y diplomática con consecuencias inciertas. Funcionarios admiten que hay conversaciones entre Caracas y Washington, pero desconocen si el diálogo alterará el calendario operativo. Maduro asegura que la ciudadanía y la Fuerza Armada venezolana resistirían cualquier intento de derrocamiento, algo que todos los expertos ponen en duda debido a la enorme diferencia de poderío entre ambos países. La mezcla de operaciones encubiertas, designaciones terroristas y despliegue militar plantea un dilema: ¿Continuar la estrategia de máxima presión con riesgo de escalada militar o priorizar vías diplomáticas que eviten confrontación abierta en la región? En ambos casos, Maduro tiene solo horas para tomar una decisión antes de llegar al punto de no retorno.