El cantante puertorriqueño explica su distanciamiento de las congregaciones religiosas
La experiencia espiritual de Farruko tomó un rumbo inesperado luego de que el artista puertorriqueño decidiera apartarse del sistema congregacional tras percibir que los templos priorizaban su estatus de celebridad sobre las necesidades reales de los feligreses. El reconocido intérprete de música urbana detalló que, tras hacer pública su conversión en la ciudad de Miami, empezó a notar que los servicios religiosos se enfocaban de manera desproporcionada en su figura pública en lugar de brindar el soporte espiritual adecuado. Al describir el enfoque erróneo de los líderes religiosos que desvirtuaban la esencia de la fe, el cantante puertorriqueño Farruko afirmó con indignación en una entrevista en formato audiovisual que “te ven como un signo de dinero. Las veces que fui en ese momento, el culto me lo dedicaban a mí, habiendo gente con más necesidad”.
De acuerdo con las declaraciones del artista, los templos religiosos deben funcionar como centros de restauración para individuos que enfrentan severos trastornos emocionales y no como plataformas de exhibición para figuras de la farándula. El exponente musical manifestó que su presencia en los cultos terminó transformándose en un elemento de distracción para las personas que asistían buscando sanación interna para sus vidas. Al profundizar en el papel que deben cumplir las organizaciones eclesiásticas en la sociedad contemporánea, el actual intérprete de música urbana enfatizó de forma categórica que “ahí hay gente con más problemas, ahí hay gente con depresión, eso es un hospital, eso no es un faranduleo de ‘tengo a fulano congregándose en mi iglesia’”.
La transformación del cantante comenzó oficialmente el 12 de febrero de 2022 durante una presentación musical, una decisión que se consolidó tras sufrir un incidente de salud en el que su ritmo cardíaco se aceleró de forma drástica mientras se trasladaba a un evento. Pese a que los análisis clínicos en el centro médico no arrojaron anomalías físicas, el suceso gatilló una profunda revisión interna sobre su estilo de vida y el contenido explícito de sus producciones musicales. Al recordar la intensidad del episodio que lo llevó a modificar por completo el enfoque de su carrera profesional, el protagonista de la experiencia espiritual de Farruko rememoró con claridad que “sentí que la muerte me visitó. Estaba lamentándome de las cosas que no cumplí. Cuando fui al hospital no tenía nada”.
El compositor también expresó el profundo dolor que le causó el rechazo proveniente de ciertos sectores de la comunidad de creyentes, de quienes esperaba recibir apoyo y comprensión en su proceso de cambio. En consecuencia, el artista ha optado por cultivar sus convicciones de forma individual, rechazando de manera tajante regresar al esquema tradicional de los cultos organizados. Para justificar su decisión de mantenerse alejado de las dinámicas de poder que observa en estas organizaciones, el intérprete de música urbana concluyó su intervención asegurando con firmeza que “en el sistema congregacional yo no me voy a meter porque lo que quieren es acaparar y sacar provecho. Mi relación es con Dios”.

