Federico Gutiérrez no se quedó callado. Desde Washington, el alcalde de Medellín respondió con firmeza a las críticas del presidente Petro: “Los alcaldes no somos empleados suyos”. Su viaje, junto a otros mandatarios locales, busca abrir puertas internacionales sin representar oficialmente al país. Y lo dejó claro: su participación es en nombre de Medellín, no del Gobierno Nacional.Petro, desde Japón, cuestionó la legitimidad de los alcaldes para gestionar fuera del país. Gutiérrez le devolvió el golpe con cifras y contexto: Estados Unidos representa el 31 % de las exportaciones de Antioquia y el 36 % del turismo internacional en Medellín. “Nuestra agenda es abrir puertas, consolidar inversiones y buscar respaldo internacional para las regiones”, dijo. No se trata de diplomacia, sino de gestión directa ante riesgos como la descertificación en la lucha antidrogas.Además, criticó la “Paz Total” por debilitar la acción contra el crimen. “Estamos del lado de la gente”, afirmó, marcando distancia ideológica y operativa. El mensaje es claro: si el Gobierno no gestiona, los alcaldes lo harán. Y lo están haciendo.







