La frontera entre Chile y Perú vive una escalada que genera preocupación regional. El gobierno peruano desplegó a las Fuerzas Armadas a lo largo del límite fronterizo, un tramo de 169 kilómetros ahora completamente bajo vigilancia, tras decretar el estado de emergencia en las provincias limítrofes para frenar el flujo de migrantes irregulares. La medida, anunciada por el presidente José Jerí, busca “aplicar un programa de intervención multisectorial en nuestras fronteras” y, según el propio mandatario, “Por lo pronto, para pedir apoyo en el resguardo de nuestra frontera en el sur por parte de las FF.AA., decretamos estado de emergencia en las provincias limítrofes”.
Vamos a aplicar un programa de intervención multi sectorial en nuestras fronteras. Comenzaremos en Tacna. Debemos dejar que nuestras fronteras sean consideradas coladeras y que el estado tenga presencial real que genere impacto y desarrollo.
Por lo pronto, para pedir apoyo en… https://t.co/kc3u9d6UuX
— José Jerí (@josejeriore) November 24, 2025
La decisión peruana responde al aumento de salidas desde Chile tras anuncios políticos y ha tensado la relación bilateral. Autoridades peruanas justifican la militarización por el riesgo de un incremento migratorio motivado por mensajes desde Chile que piden la salida voluntaria de migrantes en situación irregular; el candidato presidencial chileno José Antonio Kast planteó un plazo de 106 días para que esas personas abandonen el país y afirmó que “Perú tomó una terminación y decretó un estado excepcional en su frontera porque había aumentado el flujo migratorio de salida de Chile…” y que “es probable que otros países puedan tomar una situación similar y nosotros lo que le solicitamos a los países vecinos es que actúen con responsabilidad”.
La crisis migratoria es real y este gobierno incompetente que tenemos no ha sido capaz de enfrentarla.
— José Antonio Kast Rist 🖐️🇨🇱 (@joseantoniokast) November 25, 2025
Quedan 106 dias para que asuma el nuevo gobierno. 106 días para que los inmigrantes ilegales se vayan del pais. pic.twitter.com/vr16KDV5wX
En el norte chileno crece la inquietud y se exige liderazgo político para afrontar la crisis. El gobernador de Arica y Parinacota, Diego Paco, expresó su alarma: “Estamos la verdad que bastante preocupados con toda la situación internacional y decisiones que los presidentes, en este caso del Perú, están tomando en relación a las fronteras”, y pidió al presidente chileno Gabriel Boric que visite la región para coordinar acciones: “Le estamos pidiendo al presidente de la República, Gabriel Boric, que venga a la región de Arica y Parinacota, que venga a tomar decisiones claves y acciones concretas para poder resguardar todo lo que eventualmente se podría prevenir”. Paco recordó la cercanía estratégica con Tacna, a unos 50 kilómetros de su localidad del lado de Perú, y subrayó la necesidad de protocolos claros ante eventuales movimientos masivos.
La situación plantea dilemas humanitarios y logísticos que requieren coordinación bilateral urgente. Entre las opciones sobre la mesa figura la salida aérea de migrantes desde ciudades chilenas hacia sus países de origen, propuesta que demandaría acuerdos multilaterales con países que actualmente no gozan de buenas relaciones con el gobierno de Boric; mientras tanto, miles de personas, muchas de nacionalidad venezolana, ecuatoriana o colombiana podrían verse afectadas por cierres y controles más estrictos. La militarización, la presión política y la incertidumbre en el extremo norte chileno convierten este episodio en uno de los más delicados en materia migratoria de los últimos años, y exigen respuestas coordinadas que prioricen la seguridad, la protección de derechos y la estabilidad regional.









