Google amplía su apuesta por la restauración forestal al cerrar su mayor acuerdo de eliminación de carbono con la startup brasileña Mombak, destinado a financiar la recuperación de la selva Amazónica y compensar emisiones vinculadas a sus centros de datos para IA. El contrato cubrirá 200.000 toneladas métricas de CO2, cuatro veces el volumen del acuerdo piloto de septiembre de 2024 con Mombak, proveedor exclusivo de créditos de carbono de Google. El valor se sitúa entre 16 y 25 millones de dólares, según estimaciones, aunque ambas empresas declinaron comentar la cifra. Esta operación subraya como Google busca mitigar sus emisiones de gases de invernadero, que sumaron 3.1 millones de toneladas de CO2 el año pasado.
La decisión combina estrategia climática y mercado emergente: Tras invertir más de 100 millones de dólares en distintas tecnologías verdes el año pasado, Google optó por la eficacia natural de la reforestación porque, en palabras de su vocero, “La tecnología más confiable que tenemos para reducir el CO2 en la atmósfera es la fotosíntesis”. Mombak, que transforma pastizales degradados en selva, se beneficia de un “traspaso hacia la calidad”, en palabras de su cofundador Gabriel Silva: “Los compradores estuvieron comprando créditos de carbono pero no sabían que estaban comprando. Entonces se involucraron en proyectos de mala calidad, incluso fraudulentos”.
El proyecto de Mombak fue el primero de 185 revisados por la Symbiosis Coalition en cumplir los estándares científicos más exigentes. El acuerdo llega en un año clave para Brasil, anfitrión de la COP30 en Belém, y refleja cómo la escasez de créditos verificados impulsa precios: Mientras algunos créditos de carbono se venden por menos de 10 dólares por tonelada, las nuevas iniciativas de reforestación en Brasil superan 50 y hasta 100 dólares por tonelada.









