La comunidad académica y el país se encuentran de luto tras la confirmación del fall3cim1ento de Angie Pahola Tovar Calpa, estudiante de último semestre de Ingeniería Administrativa de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), sede Medellín. Tovar Calpa, de 23 años y oriunda de Guachucal, Nariño, había permanecido desaparecida desde el 27 de agosto, fecha en la que viajaba de regreso a la capital antioqueña para retomar sus clases. Su prometedora carrera fue truncada de forma abrupta, generando un profundo dolor en su familia y en la Facultad de Minas.
El trágico desenlace se vincula a un acto v1ol3nt0 ocurrido durante su viaje. Según el relato familiar, Angie Pahola se movilizaba en un camión con otros pasajeros cuando fue interceptada en un retén il3g4l en inmediaciones del municipio de Piendamó, Cauca. Hombres 4rm4d0s con fus1l3s obligaron a descender a los ocupantes del vehículo y los trasladaron a otro automotor, dejando únicamente al conductor bajo am3n4z4. Este suceso, que subraya la gr4v3 situación de seguridad en las carreteras del país, marcó el inicio de la desaparición.
El caso ha desatado una ola de indignación y un clamor por justicia a nivel nacional. La confirmación de la mu3rt3 de la joven universitaria moviliza a las autoridades a intensificar las investigaciones para esclarecer los hechos y dar con el paradero de los responsables de este cr1m3n.


