Las supersticiones en la Copa del Mundo desatan maniobra de hinchas brasileños
Los hinchas brasileños buscan eludir el infortunio deportivo mediante un llamativo ritual místico frente al Museo de Arte de Filadelfia, antes del crucial choque mundialista entre Brasil y Haití. Cientos de fanáticos de la escuadra verdeamarela se concentraron masivamente en las escalinatas de la institución cultural con el fin de rendir homenaje al célebre monumento de Rocky Balboa y desviar la mítica mala fortuna hacia su histórico rival suramericano. Para proteger el rendimiento de su seleccionado nacional ante los imprevistos de la superstición, la fanaticada colocó letreros tajantes que indicaban de forma explícita: “¡Está totalmente prohibido ponerle una camiseta de Brasil a la estatua de Rocky!”.
La curiosa mitología local sostiene que todo equipo visitante que cubra la efigie de bronce de tres metros de altura con su indumentaria oficial termina sufriendo una inminente caída en los marcadores de su próximo encuentro. A fin de oficializar institucionalmente esta creencia y prevenir a las delegaciones que compiten en el certamen, la Oficina de Turismo de Pensilvania difundió un sorpresivo comunicado en redes sociales advirtiendo: “Pensilvania los recibe con afecto y les desea la mejor de las suertes en sus próximos cotejos del Mundial en Filadelfia. Como buenos anfitriones, nos gustaría compartir información sobre un fenómeno bien documentado en Philly: ‘La maldición de la estatua de Rocky’ (The Rocky Statue Curse)”. Ante el riesgo de este enigma, se desató la audaz maniobra de hinchas brasileños con la que colocaron una camiseta alternativa de la selección argentina sobre los pies de la escultura, buscando que el actual campeón mundial asimile el efecto negativo de la cábala.
Los hinchas brasileños buscan cortar una prolongada sequía de victorias que arrastran desde la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002, cuidando cada detalle del entorno tras igualar frente a Marruecos en su debut. El pánico hacia este maleficio se agudizó tras registrarse la caída del combinado de Ecuador por un gol en el tiempo de descuento ante Costa de Marfil, partido disputado justo después de que los aficionados de Quito vistieran la estatua con sus insignias. Con el propósito de justificar el impacto histórico de dicha tradición en el deporte, el organismo estatal de turismo en Filadelfia recordó a través de sus plataformas institucionales que “innumerables equipos de fútbol americano que han visto a Rocky con sus colores, posteriormente han perdido. Ecuador lo hizo el fin de semana. ¿Coincidencia? Lamentablemente, la historia dice que no”.
Este atractivo ícono cinematográfico recibe cada año cerca de 4 millones de visitantes según los datos suministrados por el Philadelphia Visitor Center, sirviendo de escenario frecuente para el folklore del fútbol global. Pese a que el monumento estuvo cerca de ser retirado por las autoridades de la galería al finalizar los rodajes de Hollywood, el arraigo popular garantizó su permanencia al pie de la escalinata desde el año 2006. Despidiéndose con una recomendación final de hospitalidad hacia los planteles internacionales para evitar que alteren la integridad de la obra de arte, la entidad turística gubernamental de Pensilvania concluyó en su alerta pública que “¡Filadelfia no puede esperar para recibirlos! (Pero Rocky no necesita su uniforme)”, cerrando de esta forma una jornada festiva marcada por la controversial e inteligente maniobra de hinchas brasileños.

