Un espectáculo lumínico proyecta la silueta de las Torres Gemelas sobre Nueva York
Un emotivo homenaje a víctimas del 11-S iluminó el puerto de Nueva York el miércoles 9 de septiembre de 2026 mediante un despliegue de 2.977 drones que recordó a cada persona fallecida. La instalación aérea, realizada sobre las aguas de Manhattan antes de los actos conmemorativos oficiales del viernes 11 de septiembre, fue gratuita para el público. Según explicó el director creativo y productor ejecutivo del proyecto, Addison Mehr, «la propuesta buscó transformar una cifra colectiva en el recuerdo individual de cada una de las personas asesinadas». La exhibición elevó los dispositivos hacia el cielo para dibujar la imagen de los antiguos rascacielos durante varios minutos, antes de dispersarse nuevamente en miles de destellos independientes.
El espectáculo nocturno no mostró desde el inicio la estructura de los rascacielos, sino que comenzó como una constelación de luces en movimiento que formó una hélice ascendente. Poco a poco, las luces se coordinaron en el espacio hasta dibujar la icónica silueta de las Torres Gemelas a escala arquitectónica sobre el horizonte. Como explicó el diseñador de la obra, Yan Paul Dubbelman, «esa secuencia fue una referencia deliberada a un proyecto que nunca llegó a construirse en Ground Zero», evocando la espiral conceptual propuesta en su momento por el equipo THINK para el World Cultural Center. De esta forma, la intervención utilizó la luz para recordar una propuesta de diseño cívico y cultural que finalmente no hizo parte de la reconstrucción del lugar.
La producción de la puesta en escena estuvo a cargo de la firma Sky Elements Drone Shows, con el asesoramiento artístico de Studio Drift, Shigeru Ban y Dean Maltz, mientras que IDEKO gestionó los permisos federales, municipales y la logística de seguridad sobre Governors Island. La banda sonora que acompañó el vuelo sincronizado incluyó «On the Transmigration of Souls», la obra compuesta por John Adams tras los atentados. La combinación de estos elementos técnicos y musicales reforzó el tono solemne del acto y convirtió este homenaje a víctimas del 11-S en una propuesta que combinó tecnología, música y memoria.
El diseño de la conmemoración contó con la participación directa de supervivientes, rescatistas y familiares de las victimas, entre ellos Brenda Berkman, primera respondedora del Departamento de Bomberos; Tim Brown, rescatista en 1993 y 2001; Jim Smith, esposo de la oficial Moira Smith; y Genevieve Siller, hija de Stephen Siller. Por su parte, la presidenta de 9/11 Families United, Terry Strada, enfatizó que «la intervención fue concebida como un trabajo colectivo para evitar que la memoria de los ataques quedara reducida a una única mirada». Asimismo, Brenda Berkman subrayó que «la obra no reprodujo los edificios como una masa sólida, sino que los trazó con puntos separados, con una luz por cada vida perdida», evocando temporalmente la silueta de las Torres Gemelas para recordar cada vida perdida a 25 años del 11-S.

