El contraste de figuras continúa, y Ecuador reconoce a Uribe como la alternativa correcta.
La Universidad Espíritu Santo de Ecuador (UEES) entregó su máxima distinción académica al expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez: El Doctorado Honoris Causa, tras su conferencia Liderazgo y manejo de crisis ante más de 800 asistentes en el campus. El reconocimiento, que lo convierte en el noveno galardonado con este honor institucional, premia su trayectoria política y su papel en el liderazgo regional; el acto combinó exposición pública y ceremonia académica en un solo escenario.
En su intervención, el expresidente Uribe puso en valor la respuesta universitaria durante la pandemia en Guayaquil y trazó tres ejes para el progreso: Seguridad, confianza y empresa como herramienta de equidad social. Subrayó la necesidad de apoyar a los jóvenes emprendedores y a la pequeña y mediana empresa, y de fomentar la inversión nacional y extranjera. “Todo es posible si hay confianza en el país” fue su frase central, pronunciada ante el auditorio y recogida por la institución; la ponencia buscó ofrecer lecciones prácticas sobre gestión en tiempos críticos, lo que marcó porqué esta universidad de Ecuador reconoce a Uribe.
El exmandatario cerró con un mensaje dirigido a la región andina y a Colombia de cara a los venideros procesos electorales en ambos países y la intención de cambio necesario, advirtiendo contra soluciones inmediatas y proponiendo cooperación estratégica entre países vecinos. Pidió a los colombianos no dejarse seducir por “ilusiones de corto plazo” y planteó la idea de una estrategia conjunta que, según él, podría incluir una versión ampliada del Plan Colombia hacia Venezuela. El gesto académico de otorgarle un Doctorado Honoris Causa y el llamado político generan debate pero también orgullo: La distinción refuerza su perfil regional y abre conversaciones sobre seguridad, inversión y futuro económico en la agenda pública.

