Telescopio Espacial Hubble Caerá A La Atmósfera Después De Más De 30 Años De Servicio

El Telescopio Espacial Hubble caerá a la Tierra luego de más de 30 años de servicio para la investigación espacial.

Expertos advierten sobre la posible reentrada del Hubble en la atmósfera terrestre y su huella de escombros.

El Telescopio Espacial Hubble caerá a la Tierra tras más de tres décadas de servicio y se perfila como una amenaza potencial para la próxima década: Nuevos análisis indican que el telescopio, en órbita desde 1990, podría reingresar a la atmósfera terrestre si no se implementan medidas de mitigación, según un estudio citado por la Sociedad Astronómica Americana. “El análisis concluye que, con niveles solares normales y el área de superficie proyectada del telescopio, el Hubble podría volver a ingresar a la atmósfera sensible de la Tierra en 2033”, explica el estudio.

El instrumento, que ha sido clave para confirmar agujeros negros, estudiar la expansión del universo y descubrir lunas de Plutón, orbita a unos 550 kilómetros de altura y viaja a cerca de 28.000 kilómetros por hora. La degradación orbital se debe al arrastre atmosférico que, aun a esa altitud, reduce gradualmente su altitud; la retirada del programa del transbordador espacial en 2009 eliminó las misiones de mantenimiento que antes permitían elevar su órbita. En este contexto, la reentrada del Hubble en la atmósfera cobra relevancia técnica y operativa: Si no se toman medidas pronto, podría llegar a un punto de no retorno.

Los datos técnicos subrayan la urgencia: El Hubble acumula 35 años de servicio y más de 1.3 millones de observaciones, pero presenta desgaste en componentes críticos como giroscopios y sistemas de orientación. Las simulaciones estiman una huella de escombros entre 350 y 800 kilómetros y calculan probabilidades específicas de impacto una vez se de la reentrada del Hubble: Riesgo promedio de 1 en 330 a lo largo de la franja orbital y 1 en 31.000 en áreas remotas como el Pacífico Sur.

Ante este panorama de que el Hubble caerá a la Tierra, las opciones de intervención son limitadas: En 2022 se evaluó una misión comercial para empujar el telescopio a una órbita más segura por parte de SpaceX, pero no prosperó. Aunque gran parte del Hubble se desintegraría en reingreso, algunos fragmentos podrían alcanzar la superficie; la probabilidad de impacto en zonas pobladas se considera baja. Mirando hacia adelante, la comunidad científica debe priorizar seguimiento, evaluación de riesgos y planes de respuesta para la eventual reentrada del Hubble en la atmósfera baja.