Jair Bolsonaro detenido por manipular grillete: Intento de escape, medicación y decisión unánime de la Corte Suprema

Jair Bolsonaro fue detenido tras intentar manipular su grillete electrónico; juez cita riesgo de fuga. El expresidente brasileño, de 70 años, fue puesto en custodia policial el sábado después de más de 100 días bajo arresto domiciliario, cuando las autoridades informaron que había intentado alterar el rastreador en su tobillo con un soldador, en lo que los magistrados consideraron un indicio de riesgo de fuga mientras aguarda las apelaciones finales de su condena a 27 años y 3 meses por planear un golpe de estado para anular las elecciones de 2022.

En audiencia, Bolsonaro negó intención de escapar y atribuyó la conducta a efectos de medicamentos. Durante un momento fuera de la vista de 30 minutos aproximadamente el domingo, el ex mandatario explicó que una mezcla de anticonvulsivos recetados por distintos médicos para tratar sus hipo crónicos le provocó paranoia y alucinaciones, llevándolo a creer que el aparato contenía equipos de escucha, asegurando que no buscó huir ni quitarse el dispositivo, lo cual resulta contradictorio. Según el expediente, el propio Bolsonaro relató que, tras manipular el grillete, “volvió en sí” y dejó de usar el soldador, momento en el que informó a los agentes que lo custodiaban de lo que había hecho.

La Corte Suprema mantuvo la detención por unanimidad y los jueces señalaron la gravedad de la violación. El magistrado Alexandre de Moraes ordenó la detención policial preventiva citando el peligro de fuga; posteriormente, un panel de cuatro jueces conformados por Flavio Dino, Cristiano Zanin, Carmen Lúcia y el propio Moraes votó por mantener a Bolsonaro bajo custodia policial. En su voto, el juez Dino advirtió que la admisión de la alteración del monitoreo electrónico “no solo aumenta el riesgo de fuga sino que también indica una flagrante violación de las medidas cautelares impuestas por el Poder Judicial”.

El arresto ocurre en un contexto de medidas cautelares y movilización de seguidores. Bolsonaro había permanecido en arresto domiciliario en Brasilia por más de 100 días por incumplir medidas en otro proceso relacionado con supuestos intentos de solicitar la interferencia de terceros en su favor; su detención se produjo antes de una vigilia convocada por simpatizantes que, según Moraes, podría haber dificultado la supervisión policial. La decisión de mantener la custodia refleja la preocupación del tribunal por garantizar la ejecución de la sentencia y la integridad del proceso de apelaciones, pero deja dudas sobre si se está tomando en cuenta la condición médica de Bolsonaro en un contexto humanitario, quien desde 2018 sufre de distintos cuadros de salud producto de una puñalada recibida en el abdomen durante un acto público.