La reforma tributaria por 16.3 billones de pesos quedó archivada por el Senado y el padre del proyecto elevó el tono con mensajes que muchos interpretan como la venganza de Petro: La Comisión Cuarta del Senado votó en contra de la propuesta del Ejecutivo y el proyecto falleció antes de nacer, obligando a ajustar el Presupuesto General de 2026 de 546.9 billones de pesos a 530.6 billones de pesos por la pérdida de los recursos adicionales previstos; una reducción de apenas el 3% de lo solicitado, pero un 3% que al parecer le duele a Petro.
La reacción pública, capturada por medios antes de que algunos de sus mensajes fueran eliminados de sus redes, reforzó la sensación de revancha por la reforma que está motivando a Petro. En X escribió que “si la crisis no la pagan los ricos la pagarán los pobres” y advirtió en días previos sobre la posibilidad de declarar una emergencia económica si el Senado mantenía el bloqueo; “Quienes hablan de derroche del gasto y de recorte no entienden ni las necesidades sociales ni el estado social de derecho, por eso vamos hacia una emergencia”, fue otra de las frases difundidas y luego removidas, según registros periodísticos.
Las cifras y las alternativas que baraja el Ejecutivo muestran el alcance del choque fiscal y alimentan el temor a recortes en inversión: El Ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció que el Gobierno revisará opciones para, supuestamente, “preservar la estabilidad fiscal” y “garantizar programas sociales”, pero advirtió que la rigidez del gasto hace que los ajustes terminen concentrándose en inversión. Petro fue explícito al señalar que, ante la imposibilidad de recortar deuda o gasto social, “solo se puede hacer el recorte en inversión, que no es más que las carreteras 4G y el metro de Bogotá”, una advertencia que muchos leen como parte de la venganza de Petro por el bloqueo legislativo en una puesta en práctica de claro desconocimiento a la separación de poderes.
El impacto político y económico de este berrinche apunta a proyectos concretos: La caída de la reforma tributaria no solo reduce el techo presupuestal sino que pone en riesgo la ejecución de obras clave como las vías 4G y el Metro de Bogotá, proyectos objetivos de la tiranía de la gestión de Petro en su revancha por la reforma negada, y abre la puerta a medidas extraordinarias que el Ejecutivo no descarta. La narrativa de Gustavo Petro, amplificada por remover algunos de sus mensajes de sus perfiles, alimenta el debate sobre si la respuesta será administrativa, económica, o política. Las declaraciones dejan en evidencia la tensión entre el Ejecutivo y las mayorías legislativas en un momento decisivo para el país en este venidero año.








