El dictador venezolano Nicolás Maduro volvió a aprovechar un acto público para proyectar fuerza política y militar. Durante la ceremonia de graduación de un nuevo contingente de combatientes, el líder chavista agradeció al presidente colombiano, Gustavo Petro, por ordenar el refuerzo de la frontera en el Catatumbo con 25.000 hombres, lo que calificó como un paso clave en la coordinación binacional.
“Quiero agradecer al presidente de Colombia, nuestra hermana Colombia con que compartimos una sola bandera, amarillo, azul y roja, el estandarte de los ejércitos libertadores, bandera mirandina que nació en Haití”, dijo Maduro, al destacar que la instrucción de Petro apunta a “reforzar con 25.000 hombres un nuevo pie de fuerza toda la zona del Catatumbo colombiano”.
El dictador insistió en que la cooperación busca blindar la soberanía y combatir a los grupos armados que operan en la frontera. “Nuestra tierra la vigilamos, la cuidamos y la preservamos nosotros, venezolanos y colombianos unidos por la paz, por la prosperidad y por la soberanía”, afirmó, al tiempo que aseguró haber dado la orden a su ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, de coordinar directamente con su homólogo colombiano.
Maduro recalcó que la llamada “zona binacional número uno”, que abarca del lado venezolano a Táchira y la frontera completa de Zulia hasta La Guajira, debe seguir siendo defendida y “limpiada de bandas narcoterroristas”. Para ello, anunció que 1.003 combatientes recién graduados serán desplegados en Táchira y recorrerán hasta la Guajira venezolana “limpiando el territorio y consolidando la soberanía y la paz”.
En medio de este discurso cargado de referencias históricas y militares, el dictador también envió un mensaje de resistencia frente a lo que describió como presiones externas: “Hoy estamos más fuertes que ayer y con más apoyo internacional”, dijo, en alusión a Estados Unidos, país al que acusó de amenazar la estabilidad de Venezuela.

