El presidente venezolano plantea una alianza militar entre ambos países, mientras el gobierno colombiano guarda silencio.
En un discurso transmitido desde Caracas, Nicolás Maduro sorprendió al proponer la creación de una fuerza militar conjunta entre Colombia y Venezuela. Según el mandatario, la iniciativa busca “defender la paz en la frontera” y fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad. Sin embargo, el anuncio ha generado inquietud en sectores políticos y diplomáticos colombianos, que aún no han emitido una respuesta oficial.
La propuesta, que implicaría una coordinación operativa entre dos ejércitos con doctrinas y mandos radicalmente distintos, plantea serias dudas sobre soberanía, autonomía militar y alineación estratégica. Analistas advierten que, más allá del discurso integrador, el planteamiento podría esconder una intención de influencia ideológica o control territorial en zonas limítrofes.
Aunque Maduro insiste en que se trata de un gesto de “hermandad bolivariana”, el silencio del gobierno colombiano ha sido interpretado como cautela diplomática… o incomodidad política. La posibilidad de un ejército binacional entre dos países con tensiones históricas y modelos opuestos no solo es inédita: es profundamente polémica.


