Audiencia en Manhattan y reacciones internacionales tras la detención, con énfasis en la respuesta de no-culpable ante los cargos.
En una audiencia que sacudió la escena diplomática, Maduro se declara inocente ante un tribunal federal de Nueva York tras ser acusado de narcoterrorismo y otros delitos, luego de su captura el fin de semana. Nicolás Maduro, de 63 años, compareció esposado y con audífonos para escuchar la traducción; en la sala afirmó con firmeza su postura: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente. Sigo siendo presidente de mi país”, frase que fue interrumpida por el juez Alvin Hellerstein durante el trámite procesal.
La jornada incluyó la comparecencia de su esposa, Cilia Flores, quien igualmente declaró su inocencia, y el tribunal fijó una nueva fecha para el proceso. En el desarrollo del acto procesal se consignó que “La esposa de Maduro, Cilia Flores, también se declaró no culpable”, y las autoridades establecieron el siguiente encuentro judicial para el 17 de marzo. En paralelo, en Caracas se publicó una orden de emergencia que instruye a la policía a detener a quienes apoyaron el ataque estadounidense, lo que intensificó la tensión regional y alimentó el debate sobre la respuesta de no-culpable ante los cargos del acusado en el plano político.
Los cargos formales incluyen cuatro imputaciones, entre ellas narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas automáticas y artefactos destructivos; fiscales sostienen que Maduro dirigió una red de tráfico de cocaína vinculada con cárteles y grupos armados regionales. Durante la audiencia, el juez informó a la pareja sobre sus derechos y, según consta en el acta, “La próxima fecha del tribunal fue fijada para el 17 de marzo”, mientras que fiscales recordaron que la investigación se remonta a acusaciones presentadas inicialmente en 2020 y actualizadas recientemente con nuevos detalles y coacusados. El proceso ahora se extiende y se pierden algunos beneficios procesales ante el hecho de que Maduro se declara inocente de los cargos, y se espera un juicio largo y complicado por la variedad de aspectos tocados.
El procedimiento, que incluyó un traslado en helicóptero desde un centro de detención en Brooklyn y la presencia de guardias armados, dejó en evidencia la complejidad política y legal del caso: Estados Unidos considera a Maduro un gobernante ilegítimo desde 2018, y la causa plantea interrogantes sobre soberanía, jurisdicción y consecuencias diplomáticas. En la sala, el juez también comunicó formalmente a la pareja su derecho consular, y el registro recoge que “El juez informó a la pareja de su derecho a notificar al consulado venezolano sobre sus arrestos” por la respuesta de no-culpable ante los cargos, un detalle que abre la puerta a futuras gestiones diplomáticas mientras la causa avanza, teniendo en cuenta que el apoyo consular en Estados Unidos actualmente corre con personal afín a la líder opositora Marica Corina Machado y el presidente electo Edmundo González Urrutia.







