Distrito anuncia reapertura de la licitación tras la ausencia de ofertas mientras el proyecto busca alternativas.
Este martes 20 de enero de 2026 a las 10:00a.m., el Metro de Bogotá quedó sin apoyo tras el cierre en la recepción de propuestas para la construcción de la Línea 2, pues “no se radicaron ofertas en el proceso”. El alcalde Carlos Fernando Galán informó en rueda de prensa que, aunque la licitación quedó desierta, la obra no está cancelada y que el Distrito actuará para reactivar el concurso a nivel internacional en febrero de 2026.
El anuncio llega tras un proceso que arrancó con una precalificación en agosto de 2023 y una licitación pública en septiembre del mismo año, y que se vio afectado por una protesta por posible conflicto de interés entre consorcios. Frente a ese escenario, el mandatario aseguró que el proyecto busca alternativas para atraer oferentes y explicó con claridad los pasos a seguir: “Vamos a abrir licitación pública internacional en el mes de febrero”. Galán enfatizó que la decisión de reabrir el proceso responde a la necesidad de ampliar el abanico de interesados y garantizar competencia.
En el detalle técnico y financiero, el alcalde recordó las gestiones realizadas por la Empresa Metro para facilitar la presentación de ofertas, incluidas prórrogas y adendas, y subrayó que hoy el proyecto cuenta con mayor madurez y seguridad jurídica. Sobre el respaldo financiero, Galán afirmó que “Tenemos el apoyo de la banca multilateral, los créditos asegurados y el convenio de cofinanciación vigente”, y reiteró que la Línea 2 sigue en la agenda distrital: “La Línea 2 del Metro continúa” aseguró como un intento de controlar la percepción de que el Metro de Bogotá quedó sin apoyo.
Con la ausencia de propuestas, tras la salida de Acciona del consorcio español y la renuncia previa del grupo chino por riesgos cambiarios, el Distrito planteó un nuevo cronograma: Recibir ofertas en septiembre de 2026 y adjudicar en el primer trimestre de 2027. El anuncio confirma que el proyecto busca alternativas para sortear obstáculos previos y avanzar en un trazado subterráneo que conectará Suba, Engativá, Chapinero y Barrios Unidos, complementando la Línea 1 y ampliando la red de transporte masivo de la capital.








