Hallazgo reaviva debate a partir de las joyas recuperadas en el siniestro.
A dos semanas del accidente que acabó con la vida de Yeison Jiménez, el hallazgo del icónico dije “Mi Promesa” entre los restos del lugar del siniestro reavivó la conmoción entre seguidores y medios; las imágenes difundidas muestran la pieza “Mi Promesa” claramente distinguible pese al deterioro, según el registro fotográfico del hallazgo. El descubrimiento, ocurrido a más de diez días del hecho, volvió a centrar la atención pública en los objetos personales del artista y en la carga simbólica que estos tenían para él.
El origen y el valor material de la pieza explican por qué su recuperación generó tanta repercusión: Fue un encargo de Joyería Venezia tras el concierto en El Campín y la ficha técnica detalla que la joya fue concebida en oro de 18 quilates con 1.250 diamantes. Además, el mismo informe del taller precisa que su confección requirió más de 150 horas de trabajo. En ese contexto, la aparición de las joyas recuperadas plantea preguntas sobre la integridad del material y sobre si la pieza hallada corresponde al original o a la réplica en oro blanco que también recibió el artista esa noche de julio de 2025.
Los datos conocidos sobre la pieza refuerzan su dimensión simbólica: El dije “Mi Promesa” fue entregado tras el histórico concierto del 27 de julio de 2025, fecha en la que Jiménez llenó El Campín de Bogotá y desde entonces rara vez se le vio sin él. La incertidumbre sobre si la joya recuperada es la original o la réplica alimenta además la especulación técnica, pues las imágenes muestran pérdida de incrustaciones y daños que dificultan la identificación inmediata.
La reacción en redes añadió una capa emocional y ritual al hallazgo: Usuarios y seguidores han debatido si las piezas debieron ser recuperadas y cómo proceder con ellas, algunos incluso sugiriendo que “deberán enterrar las para devolverlas a sus dueños”; esa mezcla de respeto, superstición y exigencia de procedimientos legales subraya la necesidad de manejar con sensibilidad y transparencia el destino de las joyas recuperadas y el icónico dije “Mi Promesa”, tanto por su valor material como por el peso afectivo que representan para la memoria del artista.

