Luego de permanecer bajo observación médica durante seis días, la mañana del miércoles 16 de julio se confirmó la muerte de Sansón, el perro que, apenas una semana antes, se había convertido en héroe en Yondó, Antioquia, al detectar un artefacto explosivo y salvar la vida de 36 soldados y numerosos campesinos de la región.
De acuerdo con el Ejército Nacional de Colombia, Sansón pertenecía a la raza belga malinois, tenía cinco años y formaba parte del grupo especializado en detección de explosivos, Exde.
Gracias a su entrenamiento y a su instinto, el canino fue pieza fundamental en las labores de control territorial de la fuerza pública en una zona de alto riesgo.
El incidente que marcó el destino de Sansón ocurrió en la mañana del jueves 10 de julio de 2025, durante una operación de reconocimiento. Según la institución, mientras realizaba su tarea junto al grupo de soldados, el perro alertó sobre la presencia de un artefacto explosivo improvisado y, en el proceso de detección, resultó gravemente herido tras activar el mecanismo.
El impacto de la explosión provocó la amputación de una de sus patas. De acuerdo con el relato de su guía, el soldado profesional Carlos Eduardo Beleño González, Sansón fue rescatado de la zona de peligro y trasladado de inmediato a una clínica veterinaria, donde recibió atención especializada con la esperanza de poder salvarle la vida.
El animal, que desde hacía dos años estaba a cargo de Beleño González, había sido entrenado desde los tres años para detectar explosivos y había participado en diferentes misiones, siempre mostrando disciplina y fidelidad en cada operación. Tras el accidente, la vida y la carrera del canino dieron un giro irreversible, pues el equipo médico contemplaba la posibilidad de colocarle una prótesis para que pudiera recuperar cierta calidad de vida, ya que el trauma sufrido significaba el fin de su labor como perro antiexplosivos.


