Un joven de 18 años, al parecer hijo de un controlador aéreo y sin ninguna experiencia, manejó algunas operaciones desde la torre de control del aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá el pasado 21 de julio, lo que llevó a la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) a sancionar a los responsables y pedir a la Fiscalía una investigación.
Cinco meses despúes del incidente se conoció que la Aeronáutica Civil llamó a juicio disciplinario a cinco funcionarios que estarían implicados en ese hecho.
En el documento de la Aerocivil, se sabe que el joven permaneció 1 hora y 24 minutos en la frecuencia de control, tiempo durante el cual emitió instrucciones a 43 vuelos, pese a no contar con licencia, certificación técnica ni formación profesional.
“El evento representa una grave violación a la normativa aeronáutica, comprometiendo la seguridad operacional en el principal aeropuerto del país”, señala el texto. La Aerocivil calificó el hecho como “intolerable bajo cualquier estándar técnico, legal o ético”, advirtiendo que la participación de una persona sin preparación generó una “exposición crítica al riesgo”.
El informe enfatiza que este tipo de conductas no puede evaluarse como un error operacional ni como una falla aislada. Por el contrario, se describe como una “violación activa” a los protocolos de seguridad y un “evento intolerable” que no requiere análisis probabilístico para dimensionar su gravedad.

