Estados Unidos anunció el siguiente paso en sus operaciones en el Caribe: La “Operación Lanza del Sur”, una ofensiva liderada por el Comando Sur (SOUTHCOM) y la Fuerza de Tarea Conjunta “Southern Spear” para acabar con redes de narcotráfico en América Latina, que incluirá despliegues desde el portaaviones Gerald R. Ford y otros operativos navales y aéreos. Luego de una reunión interna en la que Donald Trump habría solicitado a su gabinete “opciones tácticas” sobre el caso Venezuela, el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, declaró que la misión “defiende nuestra patria, expulsa a los narcoterroristas de nuestro hemisferio y protege a nuestra patria de las drogas que están matando a nuestra gente”.

President Trump ordered action — and the Department of War is delivering.
— Secretary of War Pete Hegseth (@SecWar) November 13, 2025
Today, I’m announcing Operation SOUTHERN SPEAR.
Led by Joint Task Force Southern Spear and @SOUTHCOM, this mission defends our Homeland, removes narco-terrorists from our Hemisphere, and secures our…
El operativo se presenta como una campaña antinarcóticos de amplio alcance que también ha incluido ejercicios cerca de costas venezolanas, operaciones autorizadas por la CIA dentro de Venezuela y ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, con probada eficacia hasta ahora. El Secretario de Estado, Marco Rubio, tras una reunión del G7 en Canadá subrayó que el objetivo es frenar el tráfico hacia EE.UU. y atacar “narcoterroristas organizados”, y afirmó que eso refleja el mandato ordenado por la Casa Blanca. Analistas consideran que el despliegue del portaaviones nuclear funciona además como advertencia contra el régimen de Nicolás Maduro y sus camaradas, quienes están todos en la mira de las autoridades norteamericanas.
Caracas respondió con una “movilización masiva” de tropas y civiles. El Ministro de Defensa Vladimir Padrino López informó ejercicios con recursos aéreos, navales, terrestres y sistemas de misiles para “enfrentar amenazas imperialistas”. Mientras desde Colombia, Gustavo Petro, también bajo la mira de Estados Unidos, suspendió el intercambio de inteligencia con Washington tras creer que Reino Unido había hecho lo mismo, mientras México acordó que su Secretaría de Marina interceptará embarcaciones sospechosas en aguas internacionales próximas a su territorio para evitar confrontaciones con los operativos estadounidenses.








