Mandatarios antioqueños unen fuerzas en la lucha contra el microtráfico regional
La necesidad urgente de penalizar la dosis mínima fue el pedido principal que hizo este jueves, 10 de septiembre, la alcaldesa de La Ceja, María Ilbed Santa Santa, al presidente Abelardo de la Espriella para darle a las regiones herramientas legales efectivas. La alcaldesa destacó que están trabajando de la mano con las autoridades policiales y judiciales del territorio, señalando que «Nosotros vamos a seguir de la mano de la SAA, de la Fiscalía, de la Gobernación, también en esta lucha de este flagelo del microtráfico», con el objetivo de devolverle la tranquilidad a las calles del municipio.
En el desarrollo de esta propuesta, la alcaldesa habló con el alcalde de Rionegro, Jorge Rivas, y coincidieron en la urgencia de cambiar la norma nacional sobre la dosis personal y el concepto de aprovisionamiento personal. Ambos líderes afirmaron que fortalecer la lucha contra el microtráfico requiere una política con dos enfoques: brindar prevención, atención integral y alternativas sociales a los consumidores, mientras se aplica firmeza legal a los comerciantes e intermediarios. Durante su mensaje, la alcaldesa respaldó su posición pidiéndole directamente al presidente «que vuelva a penalizar la dosis mínima» para cerrarle el paso a la impunidad en las ciudades.
Actualmente, los vacíos en la norma sobre el porte individual dificultan el trabajo de los organismos de control en espacios públicos. Al evaluar estos obstáculos legales, Ilbed Santa explicó la urgencia de penalizar la dosis mínima señalando la impotencia que sienten los alcaldes frente a la venta camuflada de droga. Sobre este obstáculo, la alcaldesa dijo con firmeza: «Es una situación que a los alcaldes nos mantiene maniatados, porque cuando vamos a requerir personas que están en una esquina consumiendo vicio, pues siempre nos hablan es de la dosis mínima o de la dosis acumulada para toda la semana, y esa es una situación que nos deja maniatados».
El aumento en la venta de sustancias alucinógenas afecta la tranquilidad de los barrios, los parques y los entornos donde crecen los niños, niñas y jóvenes de La Ceja. Frente a esto, lograr una verdadera lucha contra el microtráfico es indispensable para proteger a la comunidad y protegerla frente a la acción de las redes delictivas. Al cerrar su intervención, la alcaldesa de La Ceja reafirmó su postura y le pidió al gobierno nacional reglas claras: «Por eso nosotros vemos muy necesario que se vuelva a penalizar esa dosis y de esa manera combatir con mayor determinación el flagelo del microtráfico, de el narcotráfico, que es una situación que golpea a nuestras familias y que golpea a nuestra comunidad cejeña».

