La congresista peruana Patricia Juárez presentó una moción formal para declarar persona no grata al precandidato presidencial colombiano Daniel Quintero, luego de que este izara la bandera de Colombia en la isla Santa Rosa, territorio bajo jurisdicción peruana.
El gesto, difundido en redes como acto de reivindicación nacional, fue interpretado en Lima como una provocación directa.
La moción no solo busca rechazar su conducta, sino impedir su ingreso al país, respaldando la vía diplomática como única salida al conflicto, incluso emitiendo orden de captura si llegara a pisar suelo peruano.
Un banderazo que incomodó a ambos lados de la frontera
Quintero cruzó en balsa el río Amazonas, grabó su llegada y proclamó que Santa Rosa “es Colombia”, en un discurso que evocó la pérdida de Panamá y San Andrés. El video se viralizó de inmediato, generando incomodidad no solo entre autoridades peruanas, sino también entre residentes colombianos de Leticia, que calificaron el acto como imprudente y desquiciado. La Marina de Guerra del Perú retiró el emblema, mientras voces locales exigían sanciones y advertían sobre el riesgo de escalar tensiones innecesarias.La congresista peruana Patricia Juárez presentó una moción formal para declarar persona no grata al precandidato presidencial colombiano Daniel Quintero, luego de que este izara la bandera de Colombia en la isla Santa Rosa, territorio bajo jurisdicción peruana.
El gesto, difundido en redes como acto de reivindicación nacional, fue interpretado en Lima como una provocación directa.
La moción no solo busca rechazar su conducta, sino impedir su ingreso al país, respaldando la vía diplomática como única salida al conflicto, incluso emitiendo orden de captura si llegara a pisar suelo peruano.
Un banderazo que incomodó a ambos lados de la frontera
Quintero cruzó en balsa el río Amazonas, grabó su llegada y proclamó que Santa Rosa “es Colombia”, en un discurso que evocó la pérdida de Panamá y San Andrés. El video se viralizó de inmediato, generando incomodidad no solo entre autoridades peruanas, sino también entre residentes colombianos de Leticia, que calificaron el acto como imprudente y desquiciado. La Marina de Guerra del Perú retiró el emblema, mientras voces locales exigían sanciones y advertían sobre el riesgo de escalar tensiones innecesarias.







