Pescadores y conductores cobran apenas 500 dólares por llevar droga desde Venezuela al Caribe

Una investigación de The Associated Press sobre varios de los hombres mu3rt0s en ataques militares de Estados Unidos a embarcaciones señaladas por narcotráfico en el Caribe dirigida en la costa nororiental de Venezuela revelan que la mayoría de estos hombres aceptaba apenas 500 dólares por viaje a cambio de mover la “mercancía” del Cartel de los Soles. No eran, según vecinos y familiares, los “narco-terrorista” ni jefes de bandas como se les ha descrito. Regina Garcia Cano encabezó la investigación y reconstruyó perfiles: Entre los once fallecidos en el primer caso hay un pescador, un conductor de autobús, un ex cadete militar, varios obreros, un mototaxi y un cabecilla local que era quien los dirigía. La ausencia de información oficial por parte de ambos gobiernos impide a las familias confirmar los decesos y celebrar funerales.

La investigación avanzó pese al miedo de las fuentes y las dificultades en terreno: “Visité la península de Paria en los días después del primer ataque… regresé al área semanas después para identificar a los 11 hombres”, dijo Garcia Cano, quien además relató registros policiales y detenciones que acallaron testimonios. Hablando con varias personas en múltiples comunidades que conocían a los fallecidos en distintas etapas de sus vidas, y usando publicaciones en redes sociales y datos públicos para corroborar identidades y relatos, lograron coincidir en que muchos eran tripulantes primerizos o novatos motivados por la precariedad económica.

El contexto durante la investigación muestra una región golpeada por la pobreza: Comercios cerrados, casas abandonadas, largas filas por combustible y una infraestructura colapsada que empuja a ciudadanos vulnerables a aceptar riesgos extremos por pagos ínfimos. La debacle social y económica se han convertido en las causas por las que los más necesitados terminan apostando sus vidas por apenas 500 dólares, mientras las comunidades enfrentan un duelo interrumpido y la erosión de la confianza en una solución a este conflicto que les aflige.