El presidente Gustavo Petro reaccionó a la decisión del Consejo de Estado de frenar de manera provisional el decreto que fijaba el salario mínimo para 2026.
La norma establecía un incremento del 23,7 %, dejando el ingreso en $2.000.000 mensuales, incluido el auxilio de transporte, para aproximadamente 2,4 millones de trabajadores.
El alto tribunal, que anunció la medida el 13 de febrero, ordenó expedir un decreto transitorio mientras se revisan los argumentos jurídicos que sustentaron el aumento. En una alocución del 15 de febrero, el mandatario afirmó que cumplirá la orden judicial, aunque señaló que el plazo de ocho días podría extenderse mientras se aclaran algunos puntos con el magistrado Juan Carlos Morales, especialmente sobre el alcance legal de la decisión.
Petro aseguró que la suspensión no significa que se reduzca el ingreso de los trabajadores. Explicó que el llamado “salario vital” seguirá vigente hasta que se emita el nuevo decreto y reiteró que la intención del Gobierno es mantener un esquema que garantice el mínimo necesario para cubrir la canasta básica.
El presidente también recordó que desde el 31 de diciembre rige el concepto de salario vital y móvil, diseñado para ajustarse a las condiciones económicas del país. Mientras se define el nuevo marco normativo, afirmó, se conservará la protección del ingreso mínimo.

