El presidente Gustavo Petro firmó el 23 de abril una directiva que reorganiza la forma en que el Gobierno nacional maneja sus comunicaciones oficiales.
El documento establece que será el propio mandatario quien asuma la vocería principal del Ejecutivo y defina las posiciones en temas clave del país.
En esa misma línea, los ministros y directores de entidades solo podrán pronunciarse sobre asuntos de sus carteras si cuentan con autorización previa del jefe de Estado.
Además, se indica que cualquier declaración deberá ajustarse a la línea institucional fijada desde la Presidencia, con el objetivo de mantener coherencia en los mensajes del Gobierno.

