La Cámara de Representantes aprobó hoy en segundo debate, con votación unánime de 97 votos, el proyecto de Ley Nuclear que crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN), paso decisivo para regular y fortalecer el uso seguro y pacífico de tecnologías nucleares en Colombia. Este sector, que hoy genera más de 40.000 empleos y aporta 0,25 % del PIB (unos 3,6 billones de pesos al año), podría duplicar su impacto económico para 2030 si se aprueba el nuevo marco regulatorio que permita implementar programas de modernización y capacitación.
La iniciativa, bautizada “Átomos para la Vida” y promovida por los representantes María del Mar Pizarro, Hugo Archila y Juan Espinal, convertirá a la ANSN en la autoridad encargada de vigilar, licenciar y coordinar el cumplimiento de tratados nucleares internacionales, además de fortalecer la capacidad científica y tecnológica nacional en la materia. Aunque aún faltan dos debates en el Senado, el proyecto busca facilitar el uso de la tecnología nuclear en medicina, industria e investigación, pero por sobre todo la implementación en la industria de la generación de energía eléctrica.
El proceso enfrenta ahora negociaciones técnicas en el Senado sobre autonomía presupuestal, nombramientos y rendición de cuentas. Si hay cambios, seguirá una conciliación, sanción presidencial y reglamentación, explicaron fuentes del sector. “Es razonable anticipar discusiones de detalle (por ejemplo, sobre el grado de autonomía presupuestal de la ANSN, los períodos de sus directivos y los mecanismos de rendición de cuentas), pero el consenso visto en la Cámara sugiere que el principio fundamental (regular y fortalecer la seguridad nuclear) no está en disputa”, afirmó David Galeano, doctor en Física de la Universidad de Antioquia, y añadió: “En pocas palabras, habrá una autoridad confiable que supervise todo el proceso. Esto no ocurre de inmediato, pero sin un regulador, nunca sería posible”, refiriéndose al desarrollo de la energía nuclear en Colombia.


